lunes, 19 de septiembre de 2016

En la total orfandad




El Secretario General de la ONU recientemente expresó su preocupación por la crisis humanitaria y el irrespeto a los derechos políticos y humanos en Venezuela. La Canciller lo rechazó destempladamente rayando en el insulto.

En su discurso del 14 de septiembre de 2016 el Alto Comisionado de DDHH de la ONU denunció la violación de DDHH en Venezuela y se quejó vehementemente de que el gobierno no permitiera la entrada de sus observadores. La respuesta del Embajador Venezolano ante el organismo fue una andanada de ofensas (“falta de ecuanimidad”, lo que se traduce en la acusación de que tiene un sesgo o sirve a intereses contrarios a Venezuela, en el lenguaje comunista, “intereses imperialistas”) y llamarlo mentiroso (“Lamentamos el sesgo de su intervención alejada de la realidad” equivale a eso en lenguaje diplomático). Faltaron los insultos más pedestres al estilo de Delcy Eloína, pero claro está, Valero tiene un mínimo de formación en diplomacia.

Hace unos meses, el Secretario General de la OEA inició el procedimiento para la aplicación de la llamada Carta Democrática al tiempo que denunciaba la violación sistemática de Derechos Humanos y Políticos y la crisis humanitaria que se desarrolla en Venezuela. Como es sabido, la mayoría de los países miembros apoyó su iniciativa. La pobre Delcy Eloína (pobre de intelecto aunque no de bolsillo) respondió poseída por la rabia con insultos frenéticos absolutamente impropios del mundo diplomático, contra Almagro y los presentes en los que la acusación de “lacayo del Imperio” no faltó. Esa OEA coto privado de caza del chavismo dejó de existir tan pronto como desapareció la petrochequera que compraba aliados.

El año pasado, luego de la caída abrupta del mercado petrolero, cuando Venezuela comenzó a presionar a otros miembros de la OPEP con el objeto de reducir cuotas de producción y elevar los precios del crudo, obtuvo la más rotunda negativa del cártel. Era de esperarse pues el planteamiento venezolano fue diametralmente opuesto a los intereses de sus socios, expertos calificados en materia petrolera. Su presidenta manifestó que los demás productores no tenían la culpa de que el gobierno hubiera despilfarrado los formidables ingresos que tuvo mientras los precios se mantuvieron en alza y recomendó que aprendiéramos agricultura.

Miembros de la familia presidencial son juzgados por narcotráfico en EEUU. Ese país señala y sanciona a decenas de funcionarios civiles y militares del alto gobierno y de la jerarquía del PSUV, incluyendo a Diosdado Cabello y Néstor Reverol (quién recibió la designación como Ministro del Interior al día siguiente de conocerse la noticia, como contundente espaldarazo de Miraflores), ha trascendido que los más importantes aliados del mundo civilizado, desde la UE, pasando por Israel y hasta Japón, desde hace más de una década tienen a sus servicios de inteligencia y policías investigando la vinculaciones del gobierno venezolano y el chavismo con el tráfico de drogas, el terrorismo internacional y el lavado de capitales y corrupción del sistema financiero mundial.

Hoy todas las encuestas, tanto oficialistas como neutrales y opositoras, indican que casi 30 millones de venezolanos, casi la totalidad de la población, rechaza visceralmente al hambreador, expoliador, ladrón y ruinoso régimen chavista, y reclama un cambio profundo de gobierno.


Actualmente el otrora incondicional aliado con ambiciones imperialistas, China, manifiesta inquietud por la incapacidad y deshonestidad del corrupto régimen chavista. La preocupación del acreedor de casi $90.000 millones tanto por el pago de esa deuda como por la dilapidación y el robo de toda la ayuda económica que le da a la dictadura castrochavista, ya lo está haciendo considerar la conveniencia de continuar sosteniendo un régimen visiblemente corrupto e incapaz de gobernar y generar bienestar económico. Se trata de la misma China que por mucho menos que eso le jaló la alfombra a Salvador Allende y lo dejó guindando. Por supuesto, se trata de la misma China que es la principal aliada comercial de EEUU sin cuyas compras en importaciones moriría de hambre. Y también se trata de la misma China que por medio de la filial de su petrolera estatal Nexen se alió en consorcio con la multinacional ExxonMobil de EEUU y el gobierno de Guyana para financiar la explotación petrolera en el Esequibo venezolano, colaborando así, además, con el despojo de ese territorio a Venezuela.
 

El apoyo a Venezuela parece reducirse al de sus más fieles aliados (en realidad cómplices en el delito y en la opresión totalitaria de sus pueblos) como Nicaragua, Bolivia, Corea del Norte, Irán, Ecuador, Zimbabue y Cuba.

La XVII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados a la que sólo asistieron 15 presidentes de 120 invitados y representaciones de tercera categoría del resto de los miembros, en la que Robert Mugabe, el sanguinario dictador africano, y Raúl Castro, el dictador que representa 58 años de dominación y ruina del pueblo cubano, son las luminarias, es el único apoyo en el mundo de que goza la dictadura chavista y le otorgó, de acuerdo a la costumbre, la presidencia del movimiento a Nicolás Maduro hasta la próxima reunión. Algo muy natural y previsible por tratarse de un conjunto de países cuya unión fue producto de la Guerra Fría que terminó hace un cuarto de siglo, y que hoy no es más que un club de los dictadores más bárbaros del planeta.

Por primera vez en casi 18 años la llamada revolución bolivariana –que ni es revolución ni es bolivariana a menos que el saqueo de bolívares le dé su nombre- encuentra el repudio total del pueblo venezolano coetáneamente con el rechazo mundial más absoluto. Y es que la humanidad no puede darse el lujo de que una aberración anacrónica y criminal como el chavismo continúe existiendo en el presente estadio de desarrollo de la civilización. Así, el chavismo quedó en la total orfandad.

Leonardo Silva Beauregard
@LeoSilvaBe

No hay comentarios:

Publicar un comentario