jueves, 11 de junio de 2015

¿Las Malvinas en el Trópico de Cáncer?





Súbitamente, después de 16 años y 4 meses, la dictadura chavista se percató de que el país perdía el Esequibo y de que la conducta de Guyana con respecto a la zona en reclamación era inadmisible. ¿Es casualidad que esto suceda en sus peores momentos en lo que se refiere a desprecio popular e internacional?

Desde los años 60, Cuba apoyó a Guyana contra Venezuela pues la izquierda que llegó al poder en ese país inmediatamente después de alcanzar su independencia del Reino Unido, era su estrecha aliada. Esto condujo a enfrentamientos con la isla que tuvieron su clímax durante el gobierno de Luis Herrera Campíns, cuando la amenaza militar de los mentores antillanos del chavismo, con el despliegue de sus MIGs en territorio guyanés, llevó a la aprobación de la adquisición de los F-16 por parte del gobierno de los EEUU. Cuba siempre estuvo dispuesta a actuar militarmente contra Venezuela por el control del Esequibo.

Con el ascenso del traidor de Sabaneta al poder, la política de Venezuela cambió. Cuba aprovechó los delirios de dominación mundial del ambicioso muchachote maluco galáctico y patrocinó la entrega del Esequibo a cambio del apoyo del Caricom y la propia Guyana para sus planes de control de la ONU y la OEA. Venezuela no solamente cesó en su reclamación, sino que inició un programa de ayuda económica a Guyana y a los países antillanos de Caricom.
Desde 2006 el gobierno de los patriotas bolivarianos permitió a Guyana hacer y deshacer en los territorios reclamados por Venezuela, esto es, hasta hace dos semanas, cuando el régimen emitió un decreto declarando la defensa de la soberanía en aguas que están bajo la tutela de la ONU debido a la reclamación de Venezuela.

Pero hace dos semanas, ¡dos semanas, nada más!, cuando ya es un hecho consumado la exploración petrolera por parte de un consorcio internacional formado por EXXON-Mobil de EEUU (45%), Nexen Petroleum Guyana Limited ¡de China! (35%) y el Estado guyanés (20%). En la explotación dentro del territorio Esequibo, también participan compañías chinas. El gran concertador de este gran negocio en el territorio en reclamación es el gobierno cubano que indujo u ordenó a sus títeres chavistas, comenzando por Hugo El Patriota, entregar la soberanía de Venezuela.

Ya en artículos pasados había propuesto la conclusión de que Cuba tendría conocimiento e interés acerca de la actuación de EXXON-Mobil en Guyana. Que la entrega e inacción de Venezuela le resultaría beneficiosa en sus negociaciones con EEUU, es decir, que los cubanos se aliarían con el imperialismo para lesionar a nuestro país. Pero no imaginaba –aunque no sorprende- que China también estaba participando en el negocio en contra de Venezuela.

Insistentemente he recalcado que China, lejos de ser enemiga de EEUU, es su más cercano aliado y socio. Literalmente vive del superávit del comercio con ese país, ganándose unos $350.000 millones anuales, unas 40 “venezuelas”. Además, es la principal financista de la economía estadounidense como acreedora de una deuda de $900.000 millones. China y EEUU son los socios más importantes del capitalismo, así que no es extraño que también estén asociados en el despojo del Esequibo para su beneficio.

De manera que los grandes amigos de la patria, chinos y cubanos, están aliados con el enemigo imperialista, los gringos, colaborando con Guyana para la obtención de las riquezas que le pertenecen a Venezuela. Esta situación la propiciaron Hugo Chávez y su chavismo, o por intereses personales o por imbéciles, o por ambas cosas, pero siempre por traidores.

Hoy, cuando el régimen hace agua y se está yendo a pique vertiginosamente, cuando el rechazo nacional compite en acritud con el internacional, cuando ha quedado desnudo ante la civilización como la seria amenaza que es y el pueblo venezolano sufre las miserias causadas por expoliadores asesinos de doble discurso que propugnan socialismo para sus súbditos expoliados mientras esconden el producto de ese expolio en la capitalista Andorra, casualmente el chavismo descubre que Guyana es una amenaza para nuestro país.

Cabe preguntarse si no nos encontramos a una reedición del conflicto de Las Malvinas, esta vez, en el Trópico de Cáncer. En la Argentina de 1981 reinaban unas condiciones económicas muy parecidas a las de la Venezuela de 2015, aunque de menor gravedad: inflación de 90%, colapso económico, recesión, paralización, empobrecimiento de la clase media, salario erosionado, gran endeudamiento público; factores que en Venezuela están gravemente empeorados tanto en términos económicos como desde el punto de vista del rechazo popular, debido a la ultrajante corrupción roja.

¿Será posible que Nicolás sea un general Leopoldo Galtieri que está escuchando a un Almirante Anaya que le recomienda un conflicto bélico con un enemigo externo para recuperar apoyo popular o al menos distraer y amalgamar al pueblo alrededor de una causa común que vele el fracaso chavista?
No es descabellada esta hipótesis.

Leonardo Silva Beauregard
@LeoSilvaBe


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