jueves, 4 de junio de 2015

Cambio de estado




En artículos previos he hecho referencia a la tendencia al caos de sistemas en equilibrio a medida que aumenta la Entropía y esta alcanza su nivel máximo antes de operarse el cambio hacia otro estado de equilibrio. El momento de mayor caos y Entropía inmediatamente precede a este cambio. Con todas las limitaciones y críticas que pueda tener la aplicación de modelos físicos y matemáticos como la Segunda Ley de la Termodinámica y la Teoría del Caos a las Ciencias Sociales, considero válido el análisis desde esta perspectiva, como se ha demostrado en Economía. (Véanse los artículos citados en la nota final).

Hay indicios claros de que el sistema político venezolano está alcanzando su nivel máximo entrópico y caótico, indicando que se aproxima el cambio hacia un nuevo estado de equilibrio y orden del sistema, bien sea transición a la democracia, golpe de estado, renuncia, dictadura de algún signo, pero con otro protagonista en Miraflores. Es probable que este cambio sea precedido por el caos máximo representado en una explosión social, conato de guerra interna, invasión punitiva; no sabemos. Ni la naturaleza del punto entrópico crítico ni del nuevo estado del sistema se conocen, pero sí es predecible la conducta que deberá asumir la nueva dirigencia del país en el cortísimo plazo, vale decir, meses.

Son muchos los síntomas de caos y colapso del Estado, de anomia. Baste citar el encuentro armado en San Vicente, estado Aragua, en el que cuerpos de seguridad del Estado -GNB, CICPC, PNB- se enfrentaron con bandas delictivas manejadas por PRANes desde la prisión, empoderados por el propio Estado que les entregó bajo convenio “zonas de paz” para que las rigieran. Como era de esperarse, el Estado perdió control sobre estos delincuentes que le servían como “luchadores de clases” leales a la revolución, y decidió actuar. Saldo: 11 muertos y cerca de mil detenidos. (El uso de criminales para dominar a la sociedad no es nuevo, lo hizo la revolución cubana y luego de utilizarlos, también los exterminó o apresó, y a los sobrevivientes los reclutó).

Cualquiera que sea la causa última de la crisis caótica final, las probabilidades de que esta sea de carácter humanitario son altísimas. La posibilidad de hambruna es cierta, si no se toman medidas inmediatas que no son precisamente las comunistas. Las Reservas Internacionales se están consumiendo en puro Gasto a razón de $144 millones diarios sin esperanza de que la Balanza de Pagos registre saldos positivos que detengan esta tendencia. Lo que significa que en menos de 5 meses se habrán consumido. Los inventarios de alimentos están en situación similar sin que se avizore la posibilidad de reponerlos debido a la falta de divisas. De manera que la perspectiva económica es quedar sin comida y sin dinero para comprarla, en especial, lo segundo.

Entre los eventos que ocurrirán en el punto de máximo caos en el ámbito económico, estará el colapso del consumo y el derrumbe de todos los controles de precios, incluyendo el cambiario.

El mundo capitalista (que es todo el planeta, pues el sistema económico es un solo organismo, como lo entendieron China, Rusia y ahora, Cuba) no se puede dar el lujo de tener una Venezuela desestabilizada y desestabilizadora, con una población en guerra y devorándose unos a otros, y refugiados volcándose a países vecinos. Es absolutamente peligroso para la región este escenario bárbaro. Y definitivamente, contrario a los intereses de las grandes potencias, especialmente, EUA, que está en etapa de aproximación y reconstrucción de su influencia en Latinoamérica, luego del daño causado por los intentos de exportación del socialismo del siglo XXI. Si Cuba, un país pobre de 6 millones de habitantes que sólo exporta azúcar, tabaco e inestabilidad política es importante económicamente para el capitalismo, imaginen cuán importante es Venezuela.

Tiene la más grande reserva de petróleo de la Tierra, superando a todo el resto en conjunto. Tiene yacimientos de tierras raras (elementos esenciales en el desarrollo tecnológico futuro, en los campos de la óptica, electrónica, ingeniería nuclear, informática y otros), Uranio, Hierro, y muchos otros minerales que el mundo desarrollado requiere desesperadamente. Este es el principal interés de China en Venezuela, el cual comparte con EUA, Japón y la UE.

Y a todos nos enseñaron en la escuela primaria las ventajas para el país y sus clientes que representa la ubicación geográfica de Venezuela.

En el nuevo estado que alcanzará el sistema, cualquiera que sea el individuo que ocupe Miraflores, se tomarán medidas conducentes a la recuperación inmediata de la economía y la infraestructura. No habrá otra opción. Es posible que de las negociaciones entre Cuba, EEUU y la UE, a las cuales no es ajena China y seguramente tendrá voz y voto pues es socia íntima del sistema capitalista y en particular, de EEUU, surja el convenio de repartirse Venezuela por medio de un gobierno “amigo” que no necesariamente sea de oposición al actual (ahora Cuba es la nueva amiga de EEUU). En un mundo en el que la ideología es el dólar, lo que quedó demostrado en el HSBC, Andorra y en el propio viraje de la antiimperialista Cuba hacia el imperialismo por meros motivos económicos, el signo del gobierno importa poco; Capriles o Diosdado, lo mismo da a los dueños del mundo. Y Rusia, no se interpondrá: come gracias a sus exportaciones de 10 millones de barriles de gas y crudo a la Unión Europea.

Como tantas veces he dicho, será necesario implementar y ejecutar un plan de recuperación al estilo Plan Marshall de la Europa de la postguerra. Después de la Segunda Guerra Mundial, Europa quedó borrada del mapa, en especial, Alemania. Sin recursos naturales de importancia, con la infraestructura absolutamente destruida, con las industrias y agricultura arrasadas, a la vuelta de menos de una década Europa regresó a la prosperidad. Aquel plan económico costó unos $7.000 millones, pero el retorno de la inversión para el capitalismo excedió en varios órdenes de magnitud el costo.

El esfuerzo conjunto de lo que resta del capital humano venezolano, de los países interesados, de los organismos internacionales, comenzando por el FMI y el Banco Mundial, será necesario para la empresa de recuperación que aguarda en el futuro próximo a Venezuela. La recuperación total tomará más de un lustro pero en el corto plazo se comenzarán a ver los efectos de la expansión económica, la cual empezará a generar bienestar casi de inmediato.

Huelga decir que cualquier plan de recuperación tendrá efectos de choque en sus inicios, y comprenderá apertura económica, liberación de mercado, cese de controles, seguridad jurídica y respeto por la propiedad privada, además de reformas fiscales coherentes.

En cuestión de meses el gobierno de turno no tendrá más alternativa que recurrir a tal plan. Los países no se extinguen, aunque es cierto que el chavismo puso en peligro la soberanía nacional como no lo había estado desde la presidencia de Cipriano Castro. Aún el escenario de guerra interna sería efímero, pues la revolución hizo a Venezuela dependiente en importaciones de todo lo que consume, desde papel tualé hasta balas.

Secundo las palabras de Ángel García Banchs, las cuales no son producto de un optimismo sin fundamento científico: “No es el momento de emigrar, es el momento de regresar”.

“Crisis”, por definición, es un estado temporal de extremo peligro que puede resolverse de una de dos maneras: vida o muerte. Y los países no mueren. Por lo tanto, el único desenlace posible para Venezuela es la vida. Debemos prepararnos para abordar el tren de la recuperación y el renacer de una nación que tiene los recursos naturales y humanos para lograrlo.

Leonardo Silva Beauregard
@LeoSilvaBe

NOTA FINAL:

http://leonardosilvabeauregard.blogspot.com/2013/11/entropia-y-colapso.html

http://leonardosilvabeauregard.blogspot.com/2015/02/supernova.html#uds-search-results

http://leonardosilvabeauregard.blogspot.com/2012/10/abismo.html

http://leonardosilvabeauregard.blogspot.com/2015/02/supernova.html

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