miércoles, 6 de mayo de 2015

¿Los ganchos o la guerra?



En su reciente artículo “Los gringos le quieren poner los ganchos a Diosdado”, el avezado periodista y analista Manuel Malaver informa que en la reunión del enviado del gobierno estadounidense Thomas Shannon con Nicolás Maduro en Miraflores, aquel le exigió la entrega a EEUU de Diosdado Cabello y Tarek el Aissami en calidad de reos por delitos de narcotráfico y terrorismo. Cuando el ilegítimo le argumentó la imposibilidad de hacerlo, el diplomático norteamericano se permitió recordarle que en la guerra contra el narcotráfico no existen fronteras.

De ser cierta esta información –y los hechos de los últimos meses parecen apuntar a que lo es- varias conclusiones pueden colegirse con respecto al futuro inmediato de la política venezolana.

El escándalo del HSBC y el caso Falciani, la filtración de los señalamientos de Leamsy Salazar, la intervención de la Banca Privada Andorrana y sus subsidiarias de España y Panamá, la emisión del Decreto Obama y la Cumbre de las Américas dejaron claro que los EEUU, la UE y sus aliados están tirando un cerco sobre la dirigencia corrupta de la mal llamada revolución bolivariana y sus testaferros de la boliburguesía. Hay señales de que la civilización está harta de los desmanes de la oligarquía delincuente chavista que desgobierna a Venezuela.

Coetáneamente con esta operación de acorralamiento contra los corruptos revolucionarios humanistas, el mundo se enteró del acercamiento de Cuba y EEUU, el cual marca un viraje de la isla que se aleja del mismo comunismo que comienza a implantar en su colonia venezolana, siguiendo el ejemplo de los ex comunistas China y Rusia. Esta aproximación en realidad se inscribe en un proceso que se inició a comienzos de  2013 cuando Raúl Castro solicitó ante la Unión Europea la admisión de la Antilla Mayor en el concierto de las naciones democráticas capitalistas. ¡Capitalistas! Leyeron bien.

Sabemos que Diosdado Cabello jamás visitó Cuba sino hasta diciembre de 2012, y solamente porque el galáctico de Sabaneta moría en La Habana. Seguramente lo hizo con el objeto de urdir el complot que mantuvo a Nicolás como vicepresidente encargado de la Presidencia en la ausencia “temporal” de un Chávez muerto, que desembocó en el fraude electoral del 14 de abril de 2013. A los Castro nunca les gustó Diosdado a quien, con razón, consideran más capitalista que Donald Trump y Bill Gates juntos, además de tener talante de derechista extremo aunque se jure descendiente directo de Karl Marx. Se dice que los sentimientos de rechazo eran recíprocos del lado de “Ojitos Bellos”.

El mensaje de Shannon fue muy claro: “o nos entregas a Cabello y el Aissami, o nuestros muchachos vendrán a buscarlos”.

Obviamente Diosdado no quiere por ningún motivo ponerse la braga anaranjada de Miami County Jail ni convertirse en pareja de un afrodescendiente de 150 kg.. Mucho menos perder su supuesta fortuna ganada con tanto esfuerzo en la Administración Pública, como algunos medios malintencionados señalan, y también ver en prisión a sus parientes por aprovechamiento de bienes provenientes del delito (otra calumnia).

También sabemos que Diosdado es el verdadero poder detrás de la Silla de Miraflores, el gobierno dentro del gobierno, ya que controla la cúpula militar que gobierna a Venezuela. Tiene las armas.

Continuando la democrática y humanista Doctrina Chávez: “Soy yo o la guerra (…) La guerra civil es fratricida pero necesaria”, y de la misma forma en que ya lo ha repetido de mil maneras, el día de ayer Diosdado dijo ante una asamblea del PSUV: “si la oposición gana la mayoría en la AN, será el fin de la paz en Venezuela (..) el único grupo que tiene que existir es el chavismo” (cosa que no es noticia pues precisamente por eso nos están matando con inflación, escasez e inseguridad como políticas de Estado).

Si ante una eventual derrota electoral (la que según él el pueblo no tiene derecho a propinarle al chavismo, ya que el pueblo no es el pueblo, el chavismo es el pueblo) Diosdado amenaza con usar fusiles, cañones y tanques, “rodilla en tierra”, es obvio que ante la perspectiva de ser entregado a los gringos para que le pongan los ganchos estaría mucho más dispuesto a usar su poderío militar y llevarse al país por delante en su caída. Y nadie dude, los chavistas, especialmente Cabello, tienen vocación genocida psicopática, pues genocidas psicópatas son sus modelos: Stalin, Pol Pot, Castro, Mao, Saddam, Al Assad y otros luchadores humanistas responsables por más de 100 millones de muertos en el siglo XX.

No hay que ser muy aventajado para concluir que, ya que Cuba cuenta con su agente Nicolás Maduro en la Presidencia de Venezuela, siendo que ella negocia su nueva sociedad con el Imperio Capitalista, y de la misma manera que usa a Venezuela como pieza de negociación, pueda o bien ofrecerles a EEUU la cabeza de Diosdado u obedecer la exigencia de entregarles al hijo ilustre de El Furrial. Las probabilidades de que a Nicolás se le ordene entregar a Diosdado y a Tarek son muy altas. Y en consecuencia, las de que Diosdado se defienda alzándose contra la Presidencia de Maduro y hunda al país en una guerra también lo son.

Ya la posibilidad de una crisis humanitaria debido a la quiebra criminal del país, es muy cierta. Una guerra civil haría más probable, cruenta y trágica tal crisis, provocando la intervención de potencias extranjeras. Tal como lucía previsible en 2001, los patriotas chavistas han puesto en grave peligro la soberanía nacional.

Leonardo Silva Beauregard
@LeoSilvaBe

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