sábado, 23 de mayo de 2015

DólarToday, the Conspiracy Theory




 
El comunista pretende controlar todo. El control absoluto de todos los aspectos de la vida en sociedad es la esencia del comunismo, luego de haber pasado por la maceración totalitarista de Lenin y Stalin. El Estado necesita –es la creencia errónea de este tiranosaurio de la política- controlar hasta las veces que el ciudadano va al baño para planificar la producción centralizada de papel tualé.

El 22 de mayo Nicolás Maduro se jactó de que él mismo era el autor del plan económico del régimen. Apartando el juicio acerca de la magnitud del narcisismo necesario para que un iletrado sin bachillerato diga tal imbecilidad de la cual no sería capaz ni el mismísimo premio Nobel de Economía John Nash (“A Beautiful Mind”), esta revela esa pretensión de control. Creo que nadie duda de la certeza de la aseveración del usurpador, tal plan es el  manual de lo que se debe hacer para reducir a escombros la economía e infraestructura de un país, y para llevar a la miseria a un pueblo. Sobran las pruebas empíricas y teóricas de que el mejor control es la reducción del control a la mínima expresión requerida para proteger la salud del sistema económico y a los individuos más débiles, para que impere la Ley y se produzcan crecimiento y bienestar.

La tragedia económica que vive Venezuela –para no mencionar la caída de la Unión Soviética ni la reciente solicitud de Cuba de ser aceptada en el concierto de las naciones capitalistas como ya lo hiciera China- es la mejor prueba de que los controles excesivos llevan hasta al más rico de los países a la ruina. Controles de precios (incluyendo el cambiario), sean de bienes, servicios o monedas, solo traen deterioro del bienestar, escasez, desabastecimiento, corrupción, mercado negro y aumento de los precios (inflación). En otras palabras, exactamente la realidad venezolana.

El diputado por el PSUV Juan Carlos Alemán declaró, utilizando repetidamente con total impudicia la palabra “control” y el verbo “controlar” (negación de esa democracia multicolor y bonita que ellos dicen representar), que el régimen tiene planes que está ejecutando el Ministerio para la Ciencia y la Tecnología para desarrollar “su propia tecnología” de buscadores en sus propios servidores con el objeto de controlar el acceso a Internet, sustituyendo así a "Gúgle" (Google) y “Fáirez” (quiso referirse a Firefox, seguramente) y de esta manera evitar que los venezolanos podamos ver la cotización del dólar en la conocida página DólarToday, el único y gran causante del formidable derrumbe del Bolívar (irónicamente bautizado) “Fuerte”.

De manera que el país convertido en patria por Hugo Chávez y su chavismo, transformado en potencia mundial que alcanzó la independencia económica, alimentaria y energética que no produce leche, jabón, azúcar ni papel tualé, va a desarrollar tecnología de punta para sustituir a los buscadores y navegadores más usados y avanzados del planeta con la “Red Patria” (¡qué sorpresa!, ¿no?, la palabra patria hasta en la sopa) y así conjurar la amenaza de DólarToday. ¡Pónganse serios, “patriotas”, la única tecnología que ustedes han desarrollado es la del robo, narcotráfico y lavado de capitales!

Por supuesto que como cualquier declaración de nuevos controles esta también es un saludo a la bandera puesto que todo control está condenado al fracaso, lo más que puede lograr –si es que esta tecnología se la vende China con la correspondiente coima- es aislar y extraer a Venezuela del resto de la humanidad en el mundo cibernético, lo que en sí mismo es un fracaso.

Sin embargo, no es solamente en el aspecto del control que es cuestionable la posición del régimen. Examinemos la tesis –obviamente falsa- de que DólarToday, como instrumento del Imperio (mismo al que Cuba, la metrópolis del régimen chavista, se está uniendo), la derecha, la burguesía y la oposición, es el verdadero causante por sí solo de la brutal devaluación del Bolívar dizque “Fuerte”, y no los controles cambiarios y de otros precios, el intervencionismo oficial, las expropiaciones y la inseguridad jurídica creada por el Estado comunista.

La primera pregunta que se hace un policía al iniciar la investigación de un delito suele ser “¿quién se beneficia de ese delito?” Es decir, ¿quién se beneficia de que el dólar se dispare a Bs 400? La respuesta es más bien sencilla: los que lo compran a Bs 6,30 para ganarse un diferencial de Bs 393,70 tienen que ser los culpables de la devaluación. Y estos no son otros que los enchufados con el régimen, los que tienen acceso a esos dólares preferenciales que les están vedados al resto de los mortales,  los fantasmas y empresas de maletín denunciados por Giordani, los corruptos endógenos, vale decir, los propios chavistas del régimen.

Elemental, mi querido Watson.

Esto quiere decir, en esta teoría de la conspiración que -con por lo menos la misma validez- se contrapone a la de la dictadura comunista, que podríamos hasta especular si sería posible que DólarToday sea un sitio web montado por la contrainteligencia “bolivariana” para que la nueva casta dominante, la oligarquía chavista, la boliburguesía, los nuevos amos del valle que se quitaron las chancletas de los pies pero se las dejaron en el cerebro, termine de succionar hasta el último dólar de la economía de lo que alguna vez fue un país para llevárselo para Andorra.

Leonardo Silva Beauregard
@LeoSilvaBe




No hay comentarios:

Publicar un comentario