domingo, 30 de noviembre de 2014

Capitulación




El periodista Rafael Poleo ha usado el término “capitulación” para referirse al convenio que emanará de las negociaciones entre Cuba y la Unión Europea, por medio de las cuales el régimen totalitario comunista pretende que esa isla sea aceptada como nación democrática por las democracias capitalistas del orbe.

Al comprender que, debido al fracaso económico venezolano y a la imposibilidad de que Venezuela continúe cargando financieramente con la isla, el poder del régimen revolucionario cubano colapsará en un plazo breve víctima del hambre extrema que atormentará al ya hambreado pueblo tiranizado por el fracasado comunismo, los hermanos Castro decidieron acudir con la cabeza baja y el rabo entre las piernas ante la UE para mendigar su aceptación en el concierto democrático de las naciones. Es decir, para ser salvados por el capitalismo.

La UE aceptó condicionalmente la solicitud –o mejor, el ruego- de Raúl Castro, exigiéndole, eso sí y de forma gélida y sin contemplaciones, que paralelamente la dictadura castrista deberá comenzar a restaurar –¡restaurar!, es decir, que no existen- las libertades democráticas y dar garantías de que los Derechos Humanos del pueblo serán respetados. El régimen respondió en la voz del ministro de relaciones exteriores aceptando las condiciones, con un simbólico, resignado y vacíamente comunista lugar común: “preservando la dignidad de la revolución”.

De manera que los Castro se entregaron en una rendición incondicional ante un adversario que de entrada lo batió contra el suelo enrrostrándole su carácter totalitario. Pero no podían hacer otra cosa, al perder la teta venezolana a causa de la debacle económica que ellos mismos causaron en su novísima colonia, la propia supervivencia de la familia Castro estaba en juego, para no mencionar sus riquezas en bancos de países capitalistas.

Poleo especula con gran tino que, en vista de que la dictadura ya no tiene más activos con qué negociar puesto que hasta las playas ya se las entregaron a los españoles, su pieza fundamental de negociación ante las potencias capitalistas mundiales representadas por la UE es la preciosa Venezuela; su petróleo, su uranio, su oro, su bauxita, sus ingentes riquezas.

Así que se puede inferir que como parte del convenio integrante de la capitulación, Cuba entregará garantías de que cualquier gobierno venezolano que suceda a la dictadura bolivariana, facilitará la entrada de intereses económicos de los países capitalistas representados por la UE. Es decir, que el próximo gobierno –cualquiera que sea su tendencia- estará encargado de repartir la torta, de entregar las riquezas a potencias económicas extranjeras.

No es necesario ser muy aventajado para saber que el gobierno de Nicolás Maduro ya era insostenible debido a la catástrofe económica y social que provocó el chavismo, y que es absolutamente imposible que sobreviva al cataclismo que está a la vuelta de la esquina, resultante de la caída de los precios del petróleo, que viene a empeorar la situación. Por lo tanto, puede colegirse que la misión del agente cubano que habita Miraflores es mantenerse en el poder el mayor tiempo posible, por lo menos hasta que el contrato con la EU esté firmado.

Considerando la imposibilidad de que el régimen chavo-madurista sobreviva a la crisis y que en toda probabilidad habrá una transición y gobierno en los que la oposición más dócil, posiblemente personificada en la MUD, tendrá un papel preponderante, es necesario concluir que esa oposición tiene o tendrá participación en el arreglo que implica a Cuba, Venezuela y la UE. Saque el lector sus conclusiones.

Lo anterior quizás explique el ataque despiadado, histérico y furioso, cargado de intolerancia y profundamente antidemocrático que Henry Ramos Allup acaba de lanzar en su escrito publicado en esta fecha en contra de los opositores no simpatizantes de la MUD. De esta forma, el demócrata Ramos atenta contra el disenso y la diversidad, verdaderas esencias de la democracia.

Otro síntoma preocupante en abono de esta sospecha, es la conducta de la oposición con respecto a los atropellos contra líderes como Leopoldo López, y ahora, ante el asqueroso ataque del régimen en contra de María Corina Machado -con mucho la líder más popular y aguerrida de la disidencia, de cualquier sexo-, con relación al cual ningún vocero opositor, perteneciente o no a la MUD, se ha pronunciado en su defensa; la agresión contra María Corina sólo ha encontrado el silencio cómplice de la dirigencia opositora. ¿Es tan incómoda a los intereses “democráticos” de esa oposición que la dictadura califica como seria?

De forma que nos encontramos ante la paradoja de que los patriotas revolucionarios anticapitalistas chavistas, no solamente le entregaron activos de la nación, derechos de explotación petrolera y minera a China a cambio de préstamos que comprometen al país por varias generaciones, sino que también, por razones ideológicas, le han entregado a Cuba las riquezas con la que esta isla se ha beneficiado, y que ahora utilizará para su salvación entregándolas al capitalismo, sacrificando la soberanía por la cual Bolívar dio la vida. Los bolivarianos nos vendieron.

Leonardo Silva Beauregard
Twitter: @LeoSilvaBe

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