viernes, 21 de marzo de 2014

María Corina en la OEA





Para hoy estaba pautada la intervención ante la OEA de María Corina Machado por cesión del derecho de palabra por parte del gobierno de Panamá. Sin embargo, las maniobras del régimen venezolano lograron impedir la esperada alocución de la líder venezolana.

Se hizo patente el peso de la petrochequera en la región para lograr el voto en contra de la intervención, al obtener el gobierno venezolano los votos favorables a su postura de todos los países de Petrocaribe y de otros tradicionales aliados de la dictadura, como Brasil, Argentina, Ecuador y Bolivia.

La OEA brilló como lo que realmente es: un club de gobiernos, no una sociedad de pueblos. Los intereses de los pueblos pasan a último lugar en esta tribuna en la que en una perversa forma los gobiernos son protegidos de los pueblos que oprimen. La OEA protege al fuerte frente el débil.

¿Pero por qué el gobierno de Venezuela remueve cielo y tierra para impedir que María Corina Machado sea escuchada? La respuesta es sencilla: porque teme a las denuncias que ella está dispuesta a hacer ante el organismo. En este sentido, es mucho más elocuente el silencio forzado de la venezolana que el posible discurso que hubiera podido pronunciar. De esta manera, las maniobras del régimen se tornan en una confesión inequívoca de que el mensaje de María Corina Machado se sustentaba en la realidad y tenía el valor de representar legítimamente el clamor del pueblo venezolano. 

Lejos de interpretarse como una victoria para la dictadura, fue una gran derrota.

Leonardo Silva Beauregard
Twitter: @LeoSilvaBe

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