lunes, 24 de marzo de 2014

Otro golpe más




Dos días después de que María Corina Machado regresara al país de su viaje a la OEA, Diosdado Cabello anuncia su destitución como diputada a la Asamblea Nacional, claramente arrogándose facultades que no tiene y que solo son explicables en el ejercicio del poder dictatorial.

La señora Machado fue electa con el 82% de la votación de su circuito electoral y de acuerdo a las leyes solo puede ser destituida por referéndum revocatorio, por la asunción de otro cargo, o si ha cometido un delito que lo amerite. La diputada no ha incurrido en ninguno de estos supuestos. De modo que la medida es violatoria del Estado de Derecho y en este sentido constituye un nuevo golpe de Estado. Uno más.

Es de hacer notar que el señor Cabello estaba visiblemente alterado cuando hacía el anuncio el cual aderezó con una buena dosis de insultos contra la dama que lo degradan mucho más a él en su condición de hombre y no hacen sino enaltecer a María Corina Machado. En todo caso, su actitud revela un profundo temor.

¿Pero en qué contexto inmediato tiene lugar este anuncio del capitán Cabello? Contemporáneamente a él el gobierno, que ya enfrenta una profunda crisis por las protestas civiles y la profunda debacle económica, informaba acerca de las nuevas medidas en la economía que incluyen incrementos de precios en productos que en algunos casos alcanza el 200% y una macrodevaluación de la moneda (subasta del SICAD II), la mayor hasta la fecha, a Bs 55 por dólar, lo que equivale a 773% de pérdida acumulada de valor del Bolívar “Fuerte”.

Es posible que la nueva maniobra contra María Corina sea una cortina de humo para nublar el acontecer económico, pero la realidad es que todo venezolano sentirá el terrible impacto que esta monstruosa devaluación tendrá en su calidad de vida la próxima vez que vaya al mercado.

Es cierto que la nueva devaluación era inevitable y había que hacerla, pero también lo es que las circunstancias económicas que la causaron son provocadas por las políticas económicas criminales del régimen.

De manera que estamos ante un gobierno que pretende sostenerse con más de 70% de rechazo popular (y que crece), en medio de una situación económica catastrófica y explosiva, con la chequera vacía, que ya enfrenta protestas populares multitudinarias y diarias. En fin, de un gobierno con un proyecto absolutamente inviable e insostenible.

No en balde el régimen adquirió 80 toneladas de nuevas bombas lacrimógenas.

Leonardo Silva Beauregard
Twitter: @LeoSilvaBe

domingo, 23 de marzo de 2014

Huyen hacia adelante




La conducta del gobierno ante la situación de deterioro general que enfrenta es totalmente errática y desesperada. Actúa como un pistolero asustado encerrado en un cuarto oscuro que dispara en todas direcciones para intentar neutralizar las amenazas que percibe.

Después de la metida de pata con las maniobras para impedir la alocución de María Corina Machado ante la OEA; maniobras que dan a pensar que algo grave oculta el régimen, la GNB intentó detenerla en Maiquetía a su regreso de Washington. Aunque la intención era seguramente solo perturbarla, la protesta del público presente en el sitio apuró su liberación.

Coetáneamente, la misma GNB ilegalmente allanó el apartamento de la periodista Mildred Manrique y la detuvo bajo acusaciones de terrorismo basada en su tenencia de un chaleco antibalas, un casco, y una máscara antigás, indispensables para sus labores de alto riesgo. Un par de horas más tarde, fue liberada.



En su frenesí represivo, el régimen y sus paramilitares han allanado recintos universitarios violando la ley y creando destrozos e incendios, culpando luego a los propios manifestantes en un esfuerzo para desacreditar la protesta.

Según vecinos de la zona reportaron en las redes sociales, la GNB desplegó una fuerza de 1.500 efectivos en el área de la Plaza Altamira, donde disparó bombas lacrimógenas contra los edificios indiscriminadamente.

Hasta la fecha, ha habido más de 30 muertos en las protestas y hechos conexos. Cuatro miembros de la GNB han sido asesinados, con toda probabilidad a manos de los mismos francotiradores del régimen, en un intento de “nivelar” las cuentas y justificar mayor represión contra los estudiantes.



Que el gobierno esté conduciendo la represión de la manera más agresiva y brutal no logra ocultar el hecho de que en realidad se encuentra a la defensiva y está dominado por el terror. Enfrenta un rechazo de más de 70% con tendencia a empeorar, de acuerdo a las encuestas más moderadas; y una pavorosa situación económica que ya no puede achacar al “Imperio” y a “la derecha apátrida”, que puede llevar a la conmoción civil.

Los días de Nicolás Maduro en Miraflores están contados; él lo siente, ellos lo sienten, así que huyen hacia adelante.

Leonardo Silva Beauregard
Twitter: @LeoSilvaBe