martes, 11 de febrero de 2014

La Haya




La protesta popular estudiantil reina en distintos estados del país. Para reprimirla el Estado ha recurrido a diversos cuerpos de seguridad locales y nacionales como la GNB, los cuales han utilizado métodos bárbaros en contra de los adolescentes. Pero los militares les han dejado el verdadero trabajo sucio a los grupos armados paramilitares, colectivos y Tupamaros afectos al régimen, quizás con la esperanza de eludir la Justicia Penal Internacional.



Estos grupos violentos han descargado sus armas sobre jóvenes que protestan e incluso han secuestrado a varios. Hay fotos y videos circulando en Internet en las que se los muestra cometiendo estos delitos bajo la mirada complaciente de Guardias y policías. Es la hermandad propuesta por Ceresole y promovida por Chávez: pueblo y Fuerza Armada trabajando juntos en la “forja” de la Patria.



Pero es bueno que los militares recuerden que también son responsables de la violación de Derechos Humanos al permitir la masacre de estudiantes por parte de fuerzas aliadas a ellos. Que aunque no aprieten el gatillo son tan o más culpables que los asesinos de los círculos violentos que actúan bajo su protección. Y al permitir estos delitos contra los estudiantes, también se hacen reos de delitos de lesa humanidad que les garantizan un paseo sin retorno con todos los gastos pagados a la Corte Penal Internacional en La Haya.


Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe


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