lunes, 24 de febrero de 2014

Guarimba





A primera vista, pareciera repetirse la historia de las guarimbas de hace 11 años, que solo condujeron al fracaso de la lucha contra la dictadura. Sin embargo, hay importantes diferencias entre la experiencia pasada y esta nueva ola de protestas que hacen pensar que esta vez el régimen pudiera salir derrotado o cuando menos más debilitado.


En primer lugar,  está la base popular. En 2003, aun cuando la dictadura tenía un altísimo rechazo también, sin duda alguna gozaba de mayor popularidad que el actual gobierno de Maduro. En segundo lugar, la situación era de bonanza económica comparada con la presente de debacle total. Por último, está la respuesta del gobierno: represión impúdica ilimitada, cosa que apartando los hechos del 11 de abril de 2002, jamás hizo Chávez, que debilita al gobierno en una espiral: mientras más débil, más reprime; mientras más reprime, más débil..; y así continúa el ciclo hacia el fondo del foso.


Pero otras circunstancias de aquella fecha, cuando un Chávez asustado  ordenó activar el Plan Ávila y disparar sobre los civiles, son diferentes. Un millón de personas marchaba a pedirle la renuncia en Miraflores. Él temió que sería linchado. Pero Maduro ha activado la represión en distintas provincias del país, aun remotas, cuando su palacio de gobierno no ha estado amenazado de manera alguna.


Hay otras diferencias de gran importancia. La protesta de 2002 era por un concepto más difícil de asir que el presente. En aquel momento el pueblo se levantó en contra de lo que para entonces todavía era un proyecto. Hoy lo hace frente al hecho consumado. La inflación, la escasez y la inseguridad no son meros conceptos, son hechos cotidianos muy tangibles para el venezolano promedio.


Y una diferencia de gran relevancia: La protesta no fue organizada por partidos políticos ni organizaciones de la oposición regular como la MUD. Nació del seno de universidades y liceos, de los jóvenes de Venezuela, que de manera espontánea y respondiendo a la asfixia que la dictadura les impone, decidieron alzarse hasta que Nicolás Maduro –de quien no debe olvidarse se encuentra en la presidencia en virtud de un fraude electoral- renuncie y se produzca un cambio en la conducción del país.


Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe


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