viernes, 28 de febrero de 2014

Aclaro




Mi último artículo titulado “Guarimba” fue interpretado por muchos como una apología de este medio particular de protesta. Sin embargo, debo expresar que no fue esta mi intención ni mi posición.


Considero –y así lo he expresado en múltiples artículos- que la protesta es vital y medular para el movimiento libertario. Pero he destacado reiteradamente que tal protesta debe ser no violenta si se aspira a que tenga alguna probabilidad de éxito.


No obstante, suele ser el caso que la guarimba sea violenta. Impedir el tránsito, quemar cauchos, lanzar objetos contundentes, usar molotovs, etcétera, es violencia y consigue enfrentar a vecinos contra vecinos sin ningún beneficio para la causa.


No se me malinterprete. Las manifestaciones no violentas en estos lugares en los que se montan las guarimbas y otros distintos, debe mantenerse pero la violencia o cualquier maniobra que pueda remotamente llamarse violencia, debe erradicarse.


Así como los demócratas ganamos con la violencia de la dictadura, la dictadura gana con la violencia de los demócratas.


Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

No hay comentarios:

Publicar un comentario