sábado, 4 de enero de 2014

La Lista

maby
Este régimen es afecto a las listas. Especialmente, a las listas de ciudadanos a los que tiene algún interés en excluir y perseguir. Así, publicó la lista de venezolanos que firmaron la solicitud de Referéndum Revocatorio para 2004, conocida como Lista Tascón, en honor a su compilador, Luis Tascón, y perfeccionada luego como Lista Maisanta, por el apodo del tío abuelo antigomecista del portento de Sabaneta.

En lugares públicos y oficinas gubernamentales colocó listas de “enemigos del pueblo”, con fotos de María Corina Machado, Henrique Capriles, Leopoldo López, y otros.

Ayer la ministra de propaganda Delcy Rodríguez publicó otra lista de terribles malhechores: la de opositores que viajaron al extranjero en estas vacaciones navideñas.

La simple inclusión para su publicación de un nombre es en sí misma la imposición de una pena infamante, aunque en realidad no haya habido delito. La ministra no solamente ha creado un nuevo delito pasando por encima de la Constitución y las leyes, y a la Asamblea Nacional, sino que definió su pena. Es la ministra la que posiblemente esté transgrediendo normas al publicar información que atañe a la privacidad y el ejercicio de derechos constitucionales de los mencionados en la lista.

Pero haciendo a un lado el grave atropello que comporta la publicación de semejante lista, hay listas que –aunque deseáramos no existieran por el sufrimiento humano que reflejan-  deberían llegar a la luz pública. Por ejemplo, la de nuestros hermanos asesinados diariamente en nuestras calles; o la de enfermos de cáncer fallecidos por no haber recibido tratamiento; o la de los muertos por faltas de insumos médicos en nuestros hospitales.

Una cuya publicación no despreciaríamos es la de viajeros oficialistas, como la Familia Real de Sabaneta que no tiene forma de justificar su fortuna. Se puede argumentar en contra de este deseo que es tan perversa como la de opositores. Pero esto no es enteramente cierto ya que no sería aventurado afirmar que los opositores viajan financiados con recursos propios mientras que los oficialistas lo hacen con recursos del Estado, con el dinero de todos los venezolanos. ¡Y eso sí es delito!

Leonardo Silva Beauregard
Twitter: @LeoSilvaBe

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