viernes, 6 de diciembre de 2013

Apartheid




La muerte de Nelson Mandela movió al régimen a decretar tres días de duelo nacional. Sin duda un gesto que muchos compartiríamos si obviamos algunos hechos que deben llamar a la reflexión.


Mandela fue un abogado que pagó su activismo político en contra del llamado Apartheid con 27 años de cárcel. Como sabemos, el Apartheid  fue el sistema de segregación racial vigente en Sudáfrica desde 1948 hasta 1992, que impedía a los negros africanos detentar cargo público, la entrada en lugares públicos, el uso de transporte público, el ejercicio profesional en áreas asignadas a blancos, y en general, que establecía la exclusión social en favor de la clase dominante: los afrikáans descendientes de los colonos holandeses.


Como miembro del Congreso Nacional Africano, Mandela participó en actividades en contra de la segregación racial  desde 1948, y en 1964, luego de un juicio muy criticado internacionalmente, fue a la terrible prisión de la isla de Robben, en la que estuvo los primeros 18 años del total de 27 que estuvo sin libertad.


Luego de ser liberado en 1990, Mandela continuó con su activismo político que lo llevaría a la Presidencia de Sudáfrica en 1994, desde donde se dedicó a curar las heridas dejadas por el Apartheid y  a reconciliar –o mejor, a unir- un país profundamente dividido por la cuestión racial. Bajo el liderazgo de Nelson Mandela, la nación surafricana alcanzó la unión por encima de las diferencias que la habían mantenido dividida por más de un siglo.

Desde la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, comenzó un proceso de segregación social en contra de los que llamó “escuálidos, plastas, excremento humano, majunches, oligarcas, burgueses, apátridas, traidores”, entre otros epítetos, a quienes amenazó con sangre, con armas de una revolución “bonita”, y en general, con aniquilación por el solo hecho de tener un pensamiento distinto, bajo la consigna “el que no está conmigo está contra mí”; versión roja del Decreto de Guerra a Muerte de Simón Bolívar.


Este proceso de exclusión social alcanzo su momento culminante cuando –en base a las listas de firmantes en favor del Referéndum Revocatorio de 2004- se elaboraron las famosas listas Tascón (en honor a su creador, el fallecido Luis Tascón, para entonces diputado del partido de gobierno) y la más depurada Maisanta (nombre de un ancestro de Chávez alzado en contra de la dictadura gomecista). Estas listas sirvieron al régimen para segregar a la mitad del país, por lo menos, a la que se le negó desde atención médica y trabajo, hasta servicios educativos y contrataciones con el Estado.


Con su liderazgo segregacionista, el Comandante Galáctico llegó al extremo de sentenciar en un desfile militar: “el que no es chavista no es venezolano”, al tiempo que anunciaba la pulverización de toda la oposición “traidora”.

Pero el colmo de la conducta divisionista satánica la encontramos en sus amenazas de guerra civil en caso de que continuara la disidencia o triunfara la oposición electoralmente, lo que podemos resumir en sus frases “la guerra civil es fratricida pero necesaria” y “soy yo o la guerra”. 


Desde que Nicolás Maduro asumió la presidencia por las objetables vías que ya conocemos, ha continuado la misma campaña de división social que inició su antecesor, solo que con más virulencia, torpeza y agresividad. Incitando a la conflagración social, en medio de insultos a la disidencia, llamó al saqueo de comercios, enfrentando a hermanos contra hermanos.

De esta forma, el régimen cuya primera voz ha llamado al exterminio de los “estúpidos de la derecha”, que dividió al país en dos bloques que desafían reconciliación, que ha colocado al país al borde de la guerra civil, que patrocina ataques armados y asesinatos contra la disidencia, y que mantiene como presos políticos a personas inocentes; es decir, el régimen que instauró el apartheid venezolano, hoy decreta duelo nacional de tres días por la muerte de un gran hombre que hizo todo lo contrario y fue preso político: Por Nelson Mandela que unió a un país.


Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

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