viernes, 29 de noviembre de 2013

¿Votar en las municipales?






Comenzaré con un contundente “sí, hay que votar”. En este sentido, con mi voto estaré firmando un cheque en blanco a una MUD que ha bajado la guardia ante el fraude del 7 de octubre, el fraude del 14 de abril, que se reúne en privado sin informarme acerca de la materia tratada, que ha permitido vicios en el REP, que ha admitido corrupción en los procesos electorales; y sobre todo, a una MUD que se ha negado a protestar contra el fraude electoral cercenando mis derechos. En pocas palabras, a una MUD sumisa al régimen. A esa MUD, a ese grupo de seis partidos, a esos pocos dirigentes, les he entregado el futuro de mis hijos y mi patria por considerarlos la mejor opción disponible.


Pero junto a no menos de 7 millones y medio de venezolanos que han concurrido a votar a favor de la causa democrática, tengo derechos. Por ejemplo, tengo derecho a exigir que la MUD demande más transparencia en el proceso electoral, que me informe íntegramente de las decisiones tomadas, y sobre todo, tengo derecho a exigir que obedezca a mi decisión de proteger y defender mi voto activamente sin desistir, sin declinar como lo hizo en los procesos anteriores, en especial, el 17 de abril de 2013, cuando decidió cesar la protesta popular legítima que encendía a la totalidad del país aquel día.




También tengo derecho a solicitar que la MUD tenga una actitud más diáfana de manera que no levante suspicacias acerca del rol que juega el llamado “Grupo La Colina” en su seno. Que no plantee el proceso electoral –incluyendo la campaña- como un mero trámite para elegir autoridades con la intención de preservar pequeños cotos de caza. Que tome conciencia de que los venezolanos demócratas no estamos buscando ganar unas cuantas alcaldías sino salvar la libertad y restaurar la democracia.


Tengo derecho a hacer estas exigencias, no solamente porque soy pueblo y como tal mis representantes políticos son mis mandatarios que deben interpretarme y obedecerme, sino porque con ello se le garantiza al elector las mínimas condiciones necesarias para que ejerza su derecho y su deber con confianza en su liderazgo. Para que no tema que con su voto está entregando su libertad. Para que sienta que su voto cuenta. Para que no piense “perderé mi voto”. En pocas palabras, para reducir el abstencionismo al mínimo y darle más probabilidades de éxito al movimiento democrático.


El argumento abstencionista “no votaré porque me harán fraude” es inválido en ciertas condiciones. En particular, carece de validez si el electorado, desde la dirigencia hasta el más humilde votante, está dispuesto a protestar y no claudicar en la defensa del voto a todo evento. Si la pretensión de la MUD es repetir la respuesta timorata y sumisa del 8 de octubre de 2012 y del 17 de abril de 2013, entonces le estará dando validez a este argumento. Voto sin protesta que lo defienda, es voto a favor de la dictadura.


El alegato de que “la protesta es inconveniente pues puede significar derramamiento de sangre” es falaz. Me pregunto qué sería de la India, de la negritud estadounidense o de Polonia si Mohandas Gandhi, Martin Luther King o Lech Walesa hubieran pensado de esta manera. Y es falaz pues no debemos tener dudas de que pase lo que pase, el régimen derramará nuestra sangre o mejor dicho, el comunismo nos dejará exangües. No quepa ninguna duda de que si no protestamos y arriesgamos ahora, pagaremos con persecución, la vida y la libertad en fecha posterior. Nada podrá impedirle al comunismo nuestra inexorable aniquilación si prevalece sobre la democracia.


Escribo estas letras con la convicción de que seré atacado, quizás insultado y quién sabe si hasta golpeado, por levantar una palabra crítica a la “infalible” e “intocable” MUD; ya sucedió cuando anunciaba el fraude electoral. Pero sepa quien levante su mano contra mí, que la crítica y el disenso, la diversidad, son esenciales a la Unidad y la democracia. La diferencia de opiniones es la democracia misma. Ella se fortalece y nutre con la crítica y el encuentro de ideas diversas. Y se anquilosa y atrofia con el pensamiento único hasta que muere.


Así que votaré el 8 de diciembre. Pero exijo a la dirigencia democrática, ante el seguro e inevitable fraude electoral –único recurso que le resta al régimen para no ser barrido electoralmente-, que no decaiga en la protesta, que no capitule, que no amordace la voz del pueblo alzada en reclamo de sus derechos defraudados y que no traicione nuevamente la voluntad popular entregando la victoria por cobardía o inconfesables motivos.

Soy responble de mi conducta ante la historia. La MUD también lo será.




Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBeauregard

jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Ruido de sables?




 

En cosa de meses, Nicolás Maduro ha hecho al menos dos aumentos de sueldos y emolumentos en el mundo castrense, así como la entrega a la oficialidad de “regalos” de diversa naturaleza que incluyen vehículos de excelente calidad japonesa. Anteayer fue anunciado uno nuevo que afecta a la tropa profesional. Además, se decretó un  merecido incremento también para los funcionarios de las distintas policías del país, que dicho sea de paso, han sido víctimas particularmente sufridas del hampa asesina. Los organismos armados de Venezuela han sido beneficiados.


Sin cuestionar en absoluto la justicia de tales aumentos, que idealmente deberían favorecer también a otros gremios como los profesores y médicos en la misma proporción, llama la atención la frecuencia y magnitud de estos en los últimos tiempos. Es interesante que los mismos suceden en medio de un clima de particular intranquilidad política y social en el país, signado por violencia y verbo agresivo de parte del régimen.


Se debe insistir en otros signos distintos que indican que alguna tensión ha de existir entre gobierno y militares: 1) la creación del CESPPA como organismo de seguridad contralor de toda la información que se maneje en el país y que representa un tutelaje militar sobre el Poder Ejecutivo; 2) la captura del barco explorador contratado por Guyana en aguas territoriales venezolanas, en abierta contravención a las instrucciones de Maduro y la inveterada política exterior cubana en la materia; el “secuestro” en extrañas circunstancias del general retirado de la Guardia Nacional, Ramón Lozada Saavedra, quien, según informan en las redes sociales, se encuentra detenido bajo interrogatorio en la DIGM.


Ha corrido el rumor por Internet de que el general Lozada es parte de un movimiento de militares retirados y activos bajo el liderazgo de un alto oficial en retiro, que conspira para derrocar al cucuteño agente de Cuba. 


La concurrencia de los factores descritos en sincronía con los aumentos salariales y dádivas a militares, hace pensar que somos testigos de un régimen que intenta sobornar a la FAN para mantenerse en el poder; o que es extorsionado para no ser defenestrado. Es difícil concluir otra cosa.


Por otra parte, hay señales de nerviosismo y mensajes contradictorios (la contradicción es esencia de esta revolución) que llevan a colegir que las relaciones gobierno-FAN no están en su mejor momento, o de plano, son escabrosas. 




Así, vemos a un Maduro que por una parte llama al diálogo nacional y luego hace alarde en una demostración amenazante, disparando un fusil en un acto militar en cadena nacional televisada. Imposible no recordar la bravuconadas de similar tenor por parte Saddam Hussein o Manuel Antonio Noriega. No es necesario relatar la suerte de esos señores.




Y no es solamente el episodio del fusil. El asesinato vil del candidato a concejal por la MUD de Zulia, José Chirinos y el ataque armado por parte de las falanges motorizadas de franelas rojas contra la caravana de Cocchiola en Valencia, sucedieron coetáneamente con los demás hechos y el llamado al “diálogo” de Maduro. No hay duda de que palabras y actos del gobierno emiten señales en colisión que causan confusión en la ciudadanía.


Todo lo anterior sucede luego del llamado a los saqueos hecho por el “presidente”, lo que ha causado angustia extrema y parálisis en la sociedad.


Es diáfanamente evidente que estamos ante un gobierno que se sabe en caída libre, y, bajo instrucciones de la metrópolis cubana, ha decidido jugar al caos y la conflagración sin escatimar en los enormes costos en vidas y materiales que un conflicto de esa naturaleza traería a la herida Venezuela. Dicho en otras palabras, el proceso ha pasado a una nueva fase: la defensa armada de la revolución.


La FAN lo sabe.




Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Diálogo







Durante casi quince años ya, hemos estado sometidos a un discurso gubernamental cargado de insultos y amenazas –inclusive de muerte y guerra- contra al menos la mitad del país si esta no se presta a ser sometida por la otra mitad. Nicolás Maduro, quien ha continuado esa tradición beligerante, o mejor, atropelladora y violenta desde que ocupó ilegítimamente el cargo de Presidente de la República, ayer llamó al diálogo nacional después de efectuadas las elecciones del 8 de diciembre de 2013.


Por razones que nadie termina de entender, la mente del revolucionario relaciona el fusil con el amor. Hasta en los libros de texto que hoy se les entregan a los niños en escuela primaria vemos palabras como “el fusil puede ser bueno”, junto con imágenes de niños con fusiles. Considera el hombre nuevo que el metal pesado conocido como Plomo es una herramienta legítima de debate político, de cualidades proselitistas y capaz de dirimir las diferencias de opiniones entre adversarios políticos. En una oración incoherente una vez un revolucionario me escribió en Twitter: “el fusil es una metáfora de flor” (?).


Una de las palabras más usadas por el extinto Comandante es “amor”, en la tradición de Hitler, Mussolini, Stalin, Mao, Ho Chi Mín, Castro y otros -todos ataviados con atuendo militar y rodeados de fusiles-. El amor al pueblo llevó a todos estos líderes a ser responsables de la muerte de gran parte de ese pueblo, en algunos casos, a su casi total aniquilación. Maduro ha continuado esa tradición intercalando esta palabra, “amor”, entre los continuos insultos y amenazas de sus coprolálicos discursos.


El “sincero” llamado al diálogo nacional lo hace Maduro al calor de la campaña electoral, luego de haber ordenado el saqueo de múltiples comercios en todo el país y haber creado un clima de zozobra que ha cauterizado el espíritu prenavideño y anuncia unas amargas navidades a los venezolanos.


Contemporáneamente con la declaración de Maduro, los revolucionarios ya dieron los primeros pasos para este diálogo. Hordas de neandertales en motos y con franelas rojas –versión caribeña del siglo XXI de los Camisas Pardas, Negras y Azules de Hitler, Mussolini y Franco- atacaron a tiros y cabillazos la caravana de Miguel Cocchiola, candidato a la Acaldía de Valencia, en Carabobo, con saldo de un número importante de heridos.


Pero quizás el paso más importante que ha dado el régimen hacia ese diálogo, el mismo día en que llama a él, fue el asesinato de José Chirinos, candidato a concejal por la MUD en el municipio Baralt del estado Zulia, por parte de sicarios rojos; hecho que enluta a toda Venezuela.


Si este es el preludio del diálogo que propone Nicolás, no quiero ni imaginar cómo será el diálogo mismo con estos señores que reparten amor con la boca de un fusil.



Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

lunes, 25 de noviembre de 2013

Valores socialistas








Escuchaba en una boutique Montblanc la conversación de un cliente con acento de un país vecino que compraba dos lujosas plumas y un vistoso estuche de cuero para portarlas, con su acompañante: “ya usted sabe, quiero que se vean bellas en su estuche, mire que es un regalo para un general rojo rojito que es coleccionista Montblanc y es muy exigente en sus gustos”.


Me produjo enorme satisfacción cuando –llegando a un restaurant de comida rápida en Caurimare- vi bajar de un ostentoso Jaguar azul marino de fabricación inglesa, a un coronel acompañado de su esposa y dos hijos adolescentes. ¿Acaso no es justo que el socialismo permita la superación personal de nuestros oficiales para que con sus ingresos de servidores públicos puedan adquirir estos bienes socialistas? ¿Acaso no merece un comandante de fuerza tener –como en efecto tiene- una preciosa camioneta Porshe alemana en recompensa a sus arriesgados servicios al país? ¿Por qué a un diputado de la república le ha de estar vedado adquirir una camioneta BMW en compensación por su lucha por el pueblo con su magro sueldo de servidor público? No cabe duda de que unos cuantos han salido de la pobreza con la revolución. ¿Hummer pa  mí, Metro pa’ ti?


Todos los venezolanos hemos sido testigos de alguna historia de éxito económico revolucionario. Todos hemos visto a algún vecino socialista saltar de la pobreza a la opulencia de manera súbita por obra y gracia de la revolución. Uno de dos obreros que me realizaban un trabajo, espontáneamente rompió en una conversación en contra del régimen que me dejó abismado. Entre otras cosas refería: “Usted sabe patrón, uno porque no es jalabolas. Osorio, el que ahora es ministro, vivía a 50 metros de mi casa en el barrio. Desde jóvenes hacíamos ejercicios juntos y practicábamos deportes. Cuando lo nombraron fui a hablar con él, y ni me recibió”. Con gran indignación por el engaño del que había sido víctima por parte de la revolución –que encontraba total solidaridad en su compañero de faena-, exclamó: “¡Esto lo que se llama es racismo social!”


Los funcionarios revolucionarios son reconocibles por sus lujosos vehículos, vistosos atuendos de firma, destellantes joyas y relojes. El propio Gigante Galáctico era famoso por haber pasado abruptamente de Casio, en 1998, a Cartier, en 1999. Hay uno conocido por su Rolex Daytona de oro puro, que no necesariamente adquirió con sus expolios en la revolución sino con comisiones habidas durante gobiernos que datan al primero de Carlos Andrés Pérez. Mas debemos reconocerle cierto recato pues bien pudo elegir un Patek Phillippe de $300.000 en vez del “relojito” de $30.000. A Pedro Carreño se le conoce por el remoquete “Diputado Vuitton”, debido a su parcialidad por esta distinguida marca de ropa y accesorios de moda. Al ser preguntado por un periodista acerca de sus lujosas extravagancias en el vestir, Carreño respondió como buen socialista: “es que eso es lo que deseo para cada venezolano, que todos tengan acceso a cosas de calidad”. Sin duda eso es socialismo: “Armani pa’ mi, Traki pa’ ti”. 


Y tendría razón Carreño si no fuera por dos hechos incontrovertibles: 1) Los productos que tanto gusta provienen de economías capitalistas; y 2) jamás en la historia del socialismo, sea Unión Soviética o Cuba o Corea, el pueblo llano ha tenido acceso a prendas Yves Saint Laurent. Estas han estado reservadas solo para la élite en el poder. (Aunque la historia es similar en China, donde solo una oligarquía muy corrupta detenta las riquezas, la mantendremos fuera pues ya es el país más capitalista del planeta).


Pero quizás nada defina más la esencia del socialista del siglo XXI que la famosa foto que publicara la hija menor del Comandante Supremo, Rosinés, en la que aparecía pelando los dientes con un abanico de dólares en las manos. Esta foto causó revuelo en Internet y dio la vuelta al mundo, cuando la niña, para entonces de 14 años, la colocó en Instagram. No es cosa ligera el affair de la foto de Rosinés, ya que revela más allá de toda duda los valores insertos en lo más profundo de la familia revolucionaria. Para decirlo en cristiano: la niña muestra lo que le enseñan en la casa. In God We Trust! Marx para los pendejos, Benjamín Franklin para nosotros. La imagen de Rosinés con los imperiales billetes verdes –además de ser un poderoso símbolo- es el socialismo del Siglo XXI. 


Como un evento de sincronicidad, en esos mismos días fueron publicadas fotos de niños de los barrios del “23 de Enero” posando con fusiles y vestidos de militares, en actos del colectivo “La Piedrita”, afecto al gobierno. ¿Socialismo pa’ ti, capitalismo pa’ mí? ¿Fusiles pa’ tus hijos, dólares pa’ mis hijos?

 

Las fotos y videos de las infantas y otros miembros de la familia real Chávez inundan la Web. En aviones privados, yates, palacios… Los usos de las invasoras ilegítimas de La Casona –dicen las malas lenguas- han levantado resquemor hasta en las propias filas oficialistas, en donde cuentan con el rechazo de muchos, comenzando por el feroz de Cilia Flores -ella misma muy proclive a los gustos sauditas-. A Rosa Virginia se la ha visto luchando denodadamente contra el imperialismo cargando bolsas de The Gap en la Quinta Avenida de Nueva York. A María Gabriela, la más ostentosa y con ínfulas de jetsetter internacional, paseándose y comprando a diestra y siniestra, llevando así su mensaje socialista a los más lujosos centros comerciales de otras latitudes. El austero Ho Chi Mín estaría orgullosísimo de nuestros comunistas…


Lo más asombroso del milagro socialista quizás sea que las herederas del portento de Sabaneta, alcanzaron este nivel de vida sin haber jamás trabajado, tan solo heredando lo poco que “legítima y esforzadamente” ganara su padre a su paso por la Administración Pública, y solo por la Administración Pública. 


El secreto del éxito del liderazgo de Alí Babá fue que a sus cuarenta colaboradores les permitía una parte alícuota del botín. El Eterno le dio la misma licencia a un poco más de cuarenta luchadores humanistas socialistas…


“¡Patria, socialismo y muerte pa’ ti! ¡Dólar, capitalismo y Montecarlo pa’ mí!”




Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe