lunes, 26 de agosto de 2013

Tierra Arrasada y Deshumanización




¿Quién no ha sido empujado a la risa con las agresiones de los robolucionarios al Castellano? ¿Cuántos han podido contener las carcajadas al escuchar un “millones y millonas”, un “miembros y miembras”, o un ¡¡”atletas y atletos”!! Nadie escapa a la hilaridad que causan los ignorantes rojos cuando barren el piso con el idioma. Y nadie es capaz de tomar en serio los dislates de los hombres y mujeres nuevos en este sentido cuando destruyen de esta manera el lenguaje; destrucción atribuida a su falta de luces, su brutalidad y su hipocresía, exclusivamente.


Es cierto que en un primer nivel de análisis encontramos que estas lesiones al lenguaje obedecen a las causas mencionadas. Que tales transgresiones responden al mismo mecanismo que genera la conducta de designar con nombres indígenas a hitos geográficos que desde vieja data ostentaban nombres españoles, por ejemplo. Ya el Ávila es el Guaraira Repano, la Laguna de Valencia es la de Tacarigua; aunque los hermanos indígenas son excluidos y mantenidos como mendigos en los semáforos de las ciudades. O al de usar palabras y construcciones eufemísticas como “afrodescendiente” para el negro que lejos de ser incluido en las altas esferas del poder –como lo es el único caso de Aristóbulo Istúriz- es excluido del bienestar; y como el “privado de libertad” que sustituye al oprobioso “preso” pero que mantiene al tal “privado de libertad” en el más inhumano hacinamiento que reina en las dantescas cárceles venezolanas. No olvidemos el divertido término “sexodiverso” tan acertadamente usado por los revolucionarios cuando lo acompañan con el considerado “¡maricón, enfrenta tu problema (…) haz con tu culo lo que te venga en gana (…) te tenían enchufado en ese BMW!” Y claro está, no podemos soslayar “miembros y miembras”, “concejales y concejalas”, “soldados y soldadas”, “atletas y atletos”, ni “millones y millonas”, que aunque pretenden mostrar la inclusión de la mujer, la preocupación revolucionaria por la causa feminista, no es obstáculo para que prive la misoginia y el maltrato de mujeres, como es el caso célebre de primeras cónyuges cuando van conjugados con un “esta noche te doy lo tuyo”.


Así vemos que esta usanza errónea y bárbara en primer lugar es manifestación de un ejercicio hipócrita que pretende purificar al robolucionario que inconscientemente se sabe misógino, xenófobo, excluyente, homofóbico, fascista. El fascismo se lava las culpas recurriendo sólo a la forma, con palabras -y solamente con palabras- vacuas.




Pero la preocupación surge cuando pasamos a un nivel de análisis algo más profundo. ¿Qué significado tiene esta destrucción del idioma? ¿Es casual? Examinemos:


Se piensa con palabras, la palabra es pensamiento. La palabra es la célula elemental del pensamiento, de la idea, de la imaginación. Cuánto más amplio es el léxico, más amplio es el pensamiento. Cuánto más complejo es el lenguaje, más compleja es la imaginación. Cuántas menos palabras se conozcan, menos ideas se tienen.

El lenguaje disparatado y errático es sinónimo de pensamiento e ideas disparatadas y erráticas. La destrucción del lenguaje de esta manera señala la destrucción del pensamiento. Y denota que su origen es una mente errática y destruida pero a la vez destructora. El lenguaje destruido es reflejo de una mente destruida y destructora.




Pero el pensamiento es la base de la civilización, de la sociedad. Las ideas constituyen la esencia de la humanidad. La complejidad del lenguaje, ergo, del pensamiento y la imaginación, determina la complejidad de las sociedades animales; desde las manadas de ganado, pasando por las organizaciones de chimpancés y bonobos, hasta llegar a las humanas. Cuando en virtud de la destrucción del lenguaje se destruye el pensamiento, en consecuencia, se destruye la sociedad. La civilización desaparece. Y al destruirse la sociedad, encontramos la Tierra Arrasada tan promovida por el chavismo como uno de los objetivos primarios del “proceso”, de la cual nacería el “Nuevo Orden” dirigido por una nueva “Casta Dominante”, mejor conocida hoy como boliburguesía.


Sin embargo,  no es menos importante que es justamente el lenguaje, el pensamiento, lo que define la principal diferencia entre el humano y las demás bestias. El lenguaje hace y define al humano. El lenguaje es naturaleza humana. Entonces no es difícil concluir que la destrucción del lenguaje equivale a la destrucción de la condición humana, a la deshumanización, a la desnaturalización del hombre.


De manera que se puede afirmar sin temor a equívoco que la práctica examinada de destruir el Castellano –aunque sin duda se manifiesta a partir de la ignorancia más brutal- no es casual. Es absolutamente premeditada y va unida en calidad de política de Estado a lacras sociales como la delincuencia y la inseguridad, la inflación y la ruina de la economía y la infraestructura, la aniquilación de las universidades y centros de conocimiento, con el objeto de complementarlas en la destrucción de la fibra social; solo que de una forma más perversa pues ataca la esencia misma de la humanidad, y lo más primitivo y primordial del ser.






Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

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