martes, 30 de julio de 2013

Cumpleaños feliz






Ante la carencia de liderazgo, cerebros, discurso, popularidad y legitimidad, el régimen decadente de Nicolás Maduro persiste en acudir al recurso que ha utilizado desde diciembre de 2012 y que fue el tema central de su fallida campaña electoral presidencial: el uso y abuso del único capital con que ha contado el chavismo y el postchavismo, la imagen del Comandante Eterno y Galáctico (lo que sea que este ridículo título signifique).


De esta manera, el gobierno y su partido –coincidencia de intereses personales crematísticos más que de ideología, cohesionado por el expolio del país- celebraron el 28 de julio el cumpleaños del difunto dictador como si estuviera vivo, en una suerte de ejercicio macabro inscrito dentro de la necrofilia que tantas veces le han imputado a la oposición.


Frases vacuas y trilladas, muy propias de velorios, hicieron lugar común el día de la celebración, al ritmo del “Cumpleaños feliz”. “Chávez vive y está presente en todas las cosas”, con la que no podría estar más de acuerdo este escribidor (no se ofenda amable lector y ruego no abandone la lectura hasta que logre explicarme). Sin duda la figura del expoliador y destructor mayor, del extinto líder sociópata de la secta destructiva que logró acumular en el ejercicio de la función pública la grosera suma de $2.000 millones para su fortuna personal, según investigaron firmas especializadas, está omnipresente en la ruina y destrucción que hoy son la regla en el paisaje de la otrora pujante Venezuela. El caudillo fallecido está presente en cada apagón, en cada derrame petrolero, en cada explosión de refinería, en cada asesinato, en la escasez de alimentos y otros bienes como el papel tualé, en el hambre de cada venezolano víctima de la salvaje inflación y el desempleo, y en cada dólar que recibimos en préstamo de los chinos cuando hipotecamos el futuro de nuestros hijos con la monstruosa y creciente deuda externa. Chávez está siempre presente en nuestra tragedia como nación y en nuestro duelo.


Y hubo anuncios pintorescos. Con bombos y platillos Nicolás Maduro anunció la creación del Instituto de Altos Estudios del Pensamiento de Hugo Chávez. Una verdadera sorpresa para quienes pensábamos que el desaparecido autócrata no era capaz de pensamiento coherente. No podemos dejar de especular cómo los expertos analizarán la sarta de insultos, procacidades, depravaciones y disparates que caracterizaron el torrente de aguas servidas que en progresión diarréica brotaban de sus fauces. Frases como “la guerra civil es fratricida pero necesaria”, es decir, la solución para nuestra Venezuela es la matanza purificadora entre hermanos; para no mencionar que como dice el psicoanalista argentino Arnaldo Raskovsky en su obra “El Filicidio”, toda guerra es filicida; sin duda serán objeto de estudios en el elevado instituto. O como “fue una victoria de mierda, plastas majunches”, claramente la expresión de una mente superior. Ambas el reflejo de un espíritu dominado por el amor al prójimo y a su pueblo. Análisis especial merecerá la famosa “águila no caza mosca”, dirigida a María Corina Machado para evadir la respuesta a las brillantes palabras que le dirigiera la gran dama de la oposición venezolana en la Asamblea Nacional. Y -por supuesto- su considerada frase amorosa pronunciada en cadena nacional a su ex esposa, “Marisabel prepárate que esta noche te doy lo tuyo”, gozará del favoritismo de los analistas del distinguido centro.

Es propicia la ocasión para mencionar que los herederos del muerto reencarnado en pajarito, en ejercicio ilegítimo del poder, se han hecho eco de las denuncias tantas veces proferidas por este, inequívocamente en un intento desesperado por igualarse de alguna manera a él. Así, no han escatimado saliva y esfuerzo en denunciar una supuesta conspiración para cometer “magnicidio” en las personas del usurpador cucuteño y del teniente Diosdado Cabello, el Robespierre iletrado de la robolución y exitosísimo empresario de la Cosa Pública. Claro está, estas denuncias, repetidas durante estas fiestas de cumpleaños,  jamás han sido acompañadas de una prueba verosímil; además de que no tiene mucho sentido la planificación de la muerte de quienes ya están muertos política y moralmente.


Pero una cosa es cierta e innegable con respecto a estas maniobras de celebración estériles e hipócritas de la jerarquía robolucionaria: no existe forma de que la dictadura recupere el favor del pueblo que todavía le restaba al Comandante extinto, ni siquiera de quienes votaron por Maduro el 14 de abril pero que se decepcionaron como consecuencia de sus desatinos, disparates, atropellos y desmanes en los cien días que siguieron a su elección fraudulenta. Ya es demasiado tarde para este gobierno agónico que sólo se sostiene con la fuerza bruta de militares y malhechores, y con el "apoyo" financiero de los voraces chinos, ansiosos de poner definitivamente sus garras encima de las incalculables riquezas naturales de la saqueada y ultrajada Venezuela.


Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

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