lunes, 24 de junio de 2013

Body Art Milico





Sería miope negar la trascendencia del llamado Body Art, del cual el Body Painting es parte, como expresión artística del ser humano. La pintura corporal ha jugado un papel importante en las manifestaciones humanas, bien autónomamente o como complemento de otras artes como la Danza y el Teatro, desde tiempos remotos.




También sería mojigatería negar el uso del desnudo humano en el Arte y cuestionar su moralidad. Es incuestionable la belleza de la Naturaleza en el cuerpo humano, en especial el femenino. ¿Pero es tan válido como expresión artística el uso del desnudo en una obra de Miguel Ángel, Goya, Velázquez o Fellini como en una película pornográfica? ¿En ambos casos se trata de expresiones artísticas o la segunda es solo un medio de comercialización? ¿Es igual el uso del desnudo en un performance en el Guggenheim Museum que en un burdel anunciando la mercancía? ¿Ambos son obras de arte?




En el desfile militar del 24 Junio de 2013, conmemorativo del aniversario de la Batalla de Carabobo y Día del Ejército Venezolano, causó revuelo la participación de unas damas semidesnudas cubiertas con pintura corporal al estilo Body Painting. Estas buenas señoras lucían sobre su piel el dibujo de uniformes militares de la época, burdamente ejecutados. Sin entrar a valorar la discutible calidad artística de estos Body Paintings milicos, me atreveré a cuestionar la presencia del desnudo humano en un desfile militar como atentatorio contra la majestad de la Fuerza Armada. (Igualmente cuestionaría como fuera de lugar un tanque de guerra desfilando en el Teresa Carreño o en el Louvre; o un batallón de soldados desfilando al paso de ganso sin ropa).


El uso del desnudo femenino en esta suerte de parodia militar del Body Painting, con fines de mercadeo de la imagen del Ejército, es un ejercicio que recuerda las escenas en los salones principales de las casas de lenocinio: las prostitutas exponiendo sus torsos desnudos con fines publicitarios para que la clientela pueda apreciar sus dones por los que está próxima a pagar.


Pero quizás esté siendo muy severo en el juicio y falle en apreciar de que en realidad se trata de la exhibición de la última arma secreta del Ejército, única de fabricación nacional: mujeres desnudas. En efecto, un ejército devenido en verdulero, de cobardes dominados por una potencia extranjera y dotado de armas importadas de tercera categoría, no puede contar con mejor opción que lanzar legiones de mujeres desnudas a un enemigo invasor de gigantes Marines para neutralizarlo. Vamos a estar claros, ¿qué catire se resistiría al abordaje de cientos de bellezas venezolanas de piel tostada completamente desnudas? ¡Invasión rechazada!


El régimen ha proclamado que ahora tenemos Patria (lo que sea que esto quiera decir), que hemos alcanzado la soberanía alimentaria y la independencia (a pesar del desabastecimiento y de que casi todo lo que se consume es importado); y que ahora tenemos una FAN adecuadamente dotada para defender esa independencia y esa soberanía. ¡Nos ha manifestado que pronto seremos una potencia espacial con capacidad para producir satélites y monitorear la actividad satelital enemiga en el espacio!


¿Pero realmente está preparada esa FAN para enfrentar al enemigo al que nos pretende enfrentar la dictadura comunista? Comparemos. La FAN está casi exclusivamente dotada con equipos y armamento de fabricación extranjera, en este sentido, su parque es finito. Nuestro principal contrincante es fabricante y exportador de armas de primera calidad, su parque, entonces, es, a los efectos prácticos, infinito. El poder de fuego de nuestra FAN depende de la capacidad que tenga el país de pagar por la importación de armas. Nuestro adversario solo depende de su propia tecnología y de su superiorísima economía para autoabastecerse. En pocas palabras, cuando se nos acaben las balas, hay que comprarle más a Putin; a los catires, sencillamente, no se les acaban las balas. Y de la diferencia en números en cuanto a equipamiento, mejor ni comentemos.


¿Pero puede en verdad considerarse potencia militar, independiente, soberana una nación incapaz de abastecerse de comida, papel tualé, electricidad, servicios médicos, Educación, etc.? ¿Puede en verdad un país convertirse en potencia espacial si sus ingenieros no tienen papel tualé para la higiene personal? ¿En verdad puede un francotirador de la FAN aspirar a acertar un solo tiro si padece prurito anal producto de la carencia de papel tualé? Y esto presumiendo que a pesar de la escasez de alimentos esté bien comido.


La conclusión lógica es que  no somos independientes ni soberanos, que jamás habíamos distado tanto de la independencia y la soberanía. Que si tenemos Patria (lo que sea que esto signifique) jamás habíamos estado tan cerca de perderla por la situación de vulnerabilidad económica y estratégica en que nos ha colocado la dictadura, ¡hasta la gasolina la importa Venezuela! ¡Sí, Venezuela la potencia petrolera!


Patria no sé si tenemos, pero de lo que sí estoy seguro es de que tenemos a las más bellas mujeres con los más hermosos bustos, prestas a defender nuestra soberanía en el campo de batalla, tal como mostraron hoy en el Parque de Carabobo.

Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

Nota: De acuerdo a aclaratoria publicada por el diario Tal Cual en fecha 27-6-13, las imágenes de las mujeres con el Body Painting son falsas en el sentido en que no corresponden al desfile militar del 24-6-13.

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