martes, 26 de febrero de 2013

Represión





Los últimos acontecimientos y alocuciones de Nicolás Maduro permiten predecir que el clima de represión contra la oposición va a arreciar, posiblemente vinculado al debilitamiento del régimen por la ausencia del líder.


Hemos visto a Maduro amenazar, anunciar que se tomarán medidas contra “los enemigos de Venezuela que conducen un plan contra la economía de la patria”. Esto hace pensar que se dirigirán las baterías hacia productores y procesadores de alimentos así como comerciantes que compelidos por la devaluación, se vean obligados a subir los precios, pues es la posición del gobierno –contradiciendo las leyes elementales de la Economía- que tal devaluación no debe afectar el nivel de los mismos. Han corrido rumores de que el régimen conducirá una serie de expropiaciones en esta área. Esto se inscribe dentro de un plan gubernamental dirigido a desviar la responsabilidad de la debacle económica de la cual es culpable, hacia el sector privado y “la derecha corrupta enemiga de la revolución y la patria”.


El Ministro de Interiores anunció una investigación por parte del CICPC contra los desestabilizadores en las redes sociales e Internet, como consecuencia de una ola de rumores que se desató el Viernes 22-2-13 acerca de la enfermedad del presidente y las reacciones de algunos personeros del gobierno. Esto quiere decir que habrá persecución de los usuarios de Twitter y Facebook -principalmente- que se atrevan a difundir información u opiniones por estos medios. No le basta –entonces- al régimen con la campaña de hackeos contra cuentas opositoras sino que ahora veremos –si tiene éxito- acusaciones judiciales y posiblemente arrestos.


Los estudiantes han llevado la batuta en las protestas de los últimos días y es posible que sus actuaciones hayan precipitado la traída al país del presidente enfermo. Hoy, 26-2-13, se dispusieron a protestar pacíficamente en Chacao encadenándose frente a la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y fueron brutalmente reprimidos por la Policía Nacional Bolivariana, golpeados con rolos metálicos y heridos con perdigones plásticos. Estos jóvenes sólo exigen la verdad acerca de la salud del presidente que ya tiene casi 80 días sin mostrarse ni hablar a la población.


El gobierno ha anunciado investigaciones por distintos casos de corrupción contra varios ex gobernadores opositores. Ha trascendido en el caso de Salas Feo en Carabobo y de Pablo Pérez en Zulia contra quién se abrirá una investigación por “malversación de fondos” y ya se le dictó prohibición de salida del país.


Es evidente que ante la ausencia del gobernante gravemente enfermo, quien le daba sustento y cohesión al gobierno y a la revolución con su imagen carismática de superlíder, el régimen o se ha debilitado o se siente debilitado, lo cual hace actuar a sus dirigentes de esta forma violenta, errática y desatinada. Para complicar las cosas, el velo de misterio y mentiras que han pretendido colocar sobre la realidad de la enfermedad del paciente y su estado actual, les ha hecho caer en contradicciones que son patentes hasta para el menos aventajado.


Es predecible que la presente situación se hará insostenible, que eventualmente se agotarán las cortinas de humo y trapos rojos, y que el pueblo reclamará la verdad acerca del líder a cualquier costo. También se puede predecir que al quedarse el régimen sin más recursos, liberará mayor represión y violencia contra un pueblo que ha comprendido que está en una encrucijada vital de su Historia.





Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

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