miércoles, 20 de febrero de 2013

Aquí Estamos







No es la intención aportar algo novedoso al lector sino organizar un poco las ideas haciendo un balance de la situación actual:


1) Aunque apartando a la familia y a Nicolás Maduro, nadie le ha visto u oído en 74 días, los voceros del régimen afirman que el presidente reelecto está vivo y fue trasladado a Caracas, supuestamente al Hospital Militar, pero el el periodista Nelson Bocaranda sostiene que está en el hospital de Fuerte Tiuna en estado muy delicado. Sin embargo, ha habido versiones de que el líder murió el 30 de diciembre en La Habana. Tal situación ha sumido a la población –en especial a la chavista- en un estado de ansiedad extremo. La opinión de varios especialistas que han estudiado el caso con la poca información disponible es de que su condición es terminal. Algunos especulan que se trata de una conspiración del G2 cubano en colaboración con Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Ignoramos cuál es la verdad que se sabrá más pronto que tarde, y si hay mentira o engaño el pueblo lo cobrará muy caro a los responsables.


2) Teóricamente se presentan tres escenarios posibles: 


2.1) Chávez sobrevive. Continúa su gobierno. Habrá crisis económica que ignoramos cómo la sorteará pues es difícil determinar hasta dónde lo acompañará el manto de teflón que su locuacidad, los petrodólares, así como su condición de superlíder (que para edificarla le ha costado al país no menos de $ 600.000 millones) le han brindado hasta ahora.


2.2) Chávez muere en cortísimo plazo. Se aplica lo previsto en la Constitución y hay elecciones. La campaña oficial se fundamentará en la imagen cuasi-religiosa, su iconografía, su “obra” y su pasión y muerte. Sería una campaña que apelaría a la emotividad de sus seguidores. 


2.3) Chávez muere en mediano plazo pero renuncia o se declara su ausencia absoluta. La campaña oficial se parecería a la del caso anterior pero contaría con algún apoyo televisado del Comandante para vincular su imagen con la del candidato e infundir lástima y compasión en la población.


En los dos últimos casos, el candidato oficial contará con las ventajas ya conocidas como lo son todos recursos del Estado, la parcialidad de todos los órganos del Poder Político incluyendo al CNE totalmente corrupto, y la FAN. Sería nuevamente una lucha muy desigual con desventaja para la oposición. No se debe perder de vista en el supuesto de fallecimiento del presidente, la alta probabilidad de fragmentación y pugna dentro del chavismo. Tampoco se debe soslayar el hecho de que el ambiente económico hostil operará en perjuicio del gobierno. En este caso se hacen críticos los aportes de dinero que chinos o rusos pudieran brindar para aliviar el ambiente económico y financiar compaña, con el costo que examinaremos más adelante.




3) La situación económica es grave si no desesperada: 


3.1) Supimos que casi 12 toneladas del oro de las reservas fueron vendidas para financiar gasto hacia mediados de 2012, lo que indica que el gobierno está ávido de dinero. Esto ya es un síntoma grave. Ha trascendido que el gobierno solicitó $ 8.000 millones a China y esta exigió como garantía la entrega de oro de nuestras reservas. Sabemos que parte o todas las reservas en oro fueron trasladadas a Cuba. Es evidente que el gobierno está sediento de dinero fresco. 


3.2) PDVSA está en situación grave con una deuda de casi $ 45.000 millones, carga que le impide invertir en mantenimiento y menos en expansión de su capacidad de producción, la cual ya se ha contraído de 3,4 a 2,4 millones de barriles diarios, al tiempo que la de los socios del a OPEP ha aumentado. De manera que hay pocas o nulas perspectivas de que la producción -y por ende el ingreso petrolero- se incremente, a menos que se llegue a alguna negociación con países extranjeros que aporten para estos propósitos con algún sacrificio para el país. 


3.3) Es conocido de Venezuela que la infraestructura (carreteras, represas, puentes, acueductos, etc.) está en ruinas, solamente en el sector eléctrico ya se hace patente para cualquier observador.


3.3) La planta industrial está extremadamente deteriorada con el sector privado diezmado. El sector público ha emergido como empresario con –entre otras- las llamadas empresas socialistas las cuales en general, han fracasado. De manera que Venezuela depende casi absolutamente de los ingresos petroleros, los cuales no aumentarán por las razones ya mencionadas. 


3.4) El Presupuesto Nacional presentará un enorme déficit. Además, para este año hay que pagar unos $ 16.000 millones de Deuda Externa. Las medidas económicas que ya se anunciaron como la devaluación, el posible incremento de impuestos, la instauración del Impuesto al Débito Bancario, etc., son todas de carácter contraccionista lo que lesionará la recaudación fiscal, traicionando así el objetivo de las medidas (a mayor impuesto menor ingreso disponible y menor consumo, lo que reduce el nivel de empleo y en consecuencia, genera menos impuestos). También se ha hablado del aumento de la gasolina, el cual tendrá efectos inflacionarios aunados a la devaluación. La devaluación ya vigente de 46% es devastadora para el poder adquisitivo del venezolano por sus efectos inflacionarios. En un país que importa casi todo lo que consume, más del 75%, el impacto de la misma es también casi de la misma proporción, es decir, muy traumática por la inflación que desatará la cual superará el 30%. Por cierto, ya el Banco Central anunció que el incremento del Índice de Precios para diciembre 2012 a enero 2013 es 2,4%. En este sentido no es solución el aumento salarial para contrarrestarla pues el mismo causaría alta presión inflacionaria. Es de advertir que el cúmulo de medidas anunciadas hasta ahora no cubren ni un tercio del déficit presupuestario. Lo anterior lleva a concluir que padeceremos estancamiento real con inflación.  Digo estancamiento real pues reiteradamente el régimen ha presentado cifras de crecimiento del PIB que están distorsionadas por los ingresos provenientes del sector público y no reflejan la realidad del sector privado.


3.5) No encuentro con qué adjetivos calificar la Deuda Externa de Venezuela que asciende a $228.000 millones (que se tenga conocimiento) incluyendo la de PDVSA. Es sencillamente una carga brutal para una economía de la magnitud de la nuestra, grosso modo un 60% de su PIB y unas 8 veces el monto de sus Reservas Internacionales.




En resumen, es una situación de crisis político-económica extrema como no había vivido el país en 200 años. Las probabilidades de violencia son considerables así como las  de estallido social a causa de las penurias económicas que se avecinan. Se trata de un momento de extrema dificultad para el régimen (ya hemos visto las actuaciones desatinadas de los voceros que quedaron al mando del país y sus secuaces), el cuál será transitado bajo la dirección de la jerarquía cubana. Pero también es –como en toda crisis- un momento de oportunidades, especialmente para la oposición que debe tomar conciencia histórica del trance que atraviesa nuestra sociedad.


Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

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