martes, 8 de enero de 2013

¿En Defensa de Quién?

Los hechos suscitados en los últimos días por la ausencia del Presidente debido a su grave estado de salud revelan una situación irregular dentro del oficialismo. Así lo sugiere la conducta de sus principales voceros quienes están actuando en contra de lo instruido por el propio jefe máximo en su última cadena de despedida antes de partir para Cuba, cuando anunció la gravedad de su mal, las muy altas probabilidades de que no pudiera tomar posesión y de que los mecanismos constitucionales se activaran, caso en el cual nombró a Nicolás Maduro como su heredero político y pidió votar por él en las eventuales elecciones que tendrían lugar en caso de su falta absoluta.



Uno de los momentos cumbres se vivió con el sainete que tuvo lugar el 8-1 en la Asamblea Nacional cuando su presidente Diosdado Cabello recibió la carta de Nicolás Maduro que todos conocemos, la que esencialmente versa “el Presidente Chávez le manda a decir que no podrá venir el 10 a tomar posesión y que por favor le den permiso para venir cuando pueda” (parece un chiste pero es la realidad). Caben algunas preguntas a este respecto: ¿A quién le consta que el jefe enfermo mandó el mensaje? ¿Quién es Maduro para solicitarle a la AN tal cosa? (Solamente el Presidente de la República tiene derecho a solicitar el permiso). Si el Presidente Chávez -como sostiene el oficialismo- está en pleno ejercicio de sus funciones y de su cargo ¿qué le impide entonces firmar esa carta él mismo?



Después de algunos discursos en los que contrastaron los ponderados de la oposición con los proferidos con gritos e insultos por el oficialismo, se llegó a la absurda decisión -según palabras de Cabello- de otorgar permiso al primer mandatario para ausentarse todo el tiempo que fuere necesario (“mientras dure la causa sobrevenida”) para postergar su juramentación y toma de posesión, soslayando absolutamente lo establecido en la Constitución.



El hecho de que los segundos Cabello y Maduro se estén negando a actuar de acuerdo a las instrucciones precisas y públicas dadas por el propio jefe, indica que algún compromiso se ha debido alcanzar entre los dos hombres que representan dos facciones tradicionalmente enfrentadas dentro del partido de gobierno, posiblemente en los recientes viajes a Cuba y bajo la supervisión de los Castro, y quizás movidos por mutua desconfianza.



Lo cierto es que de efectivamente procederse de la manera decidida, el 10 de enero se romperá el hilo constitucional y Venezuela entrará en territorio no explorado.



Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe



No hay comentarios:

Publicar un comentario