jueves, 22 de noviembre de 2012

Derechos Inhumanos II




“What is this world coming to?! (¡¿En qué se está convirtiendo este mundo?!)”
El Guasón en Batman 1989

Coetáneamente con la entrada de Venezuela en el Consejo de Derechos Humanos de las Organización de las Naciones Unidas, el periodista de investigación Francisco Olivares publicó el libro “Afiuni, La Presa del Comandante”, en el que se revela la violación atroz de los derechos humanos de la juez y más notoria prisionera política del régimen. Curiosamente, en fechas pasadas la propia ONU había hecho un pronunciamiento con relación a este caso con un llamado a la liberación de la abogada ilegítimamente privada de su libertad. También es conocido que Venezuela planteó recientemente su salida del Sistema de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos y que la propia ONU la instó a reconsiderar esta decisión.


Llama la atención que esta designación Venezuela como uno de los tres miembros que representan a la región ante esta Comisión, corresponde a un país cuyo gobierno está cuestionado nacional e internacionalmente por la violación de diversos Derechos Humanos, que comprenden desde el de libertad de expresión hasta el Derecho a la Vida pasando por el de privación de la libertad por razones políticas. El lector debe recordar el caso de la familia Barrios en el estado Aragua de la cual siete miembros ya han sido ejecutados por la policía del estado y que ha originado una medida cautelar por parte de la CIDH contra el Estado Venezolano para la protección de los miembros restantes de ese grupo familiar.



A la luz de las revelaciones hechas en el libro citado, encontramos que el caso de la doctora María Lourdes Afiuni es particularmente chocante, ultrajante y conmovedor. Es ampliamente conocido que la juez fue apresada por orden dada por el gobernante en cadena nacional de televisión, acusada de hechos que no constituyen delito y con instrucciones expresas de ser condenada a la pena máxima que permite la Ley Venezolana. Además de todos los abusos a los que fue sometida, la dama fue violada sexualmente luego de ser privada de su libertad, en el lugar de reclusión.



Además del caso de la juez Afiuni, existen otros presos políticos cuyos Derechos Humanos están siendo vulnerados por el mismo gobierno que ahora accede al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Tales son los casos de los comisarios Forero, Vivas y Simonovis, ex funcionarios de la Policía Metropolitana, quienes han sido sometidos a tratamiento infamante mientras están ilegítimamente privados de su libertad. Estas víctimas del régimen también están aquejadas de severas afecciones que ponen su salud en peligro y les es negada la atención médica requerida.



Además de estas violaciones corporales descritas, existen denuncias plenamente sustentadas de violaciones por parte del Estado venezolano a la libertad de expresión. La SIP se ha pronunciado en repetidas ocasiones sobre esta materia.

También es conocido por la comunidad internacional que Venezuela suministra al gobierno de Siria, mismo que es cuestionado por la propia ONU por violación de los Derechos Humanos de sus nacionales, con el combustible necesario para sus armas de guerra con las que está llevando a cabo la matanza de opositores. Además, el gobierno venezolano en cabeza de su jefe ha manifestado públicamente apoyo al régimen de Bashar Al Assad que está acusado de delitos de lesa humanidad.



En resumen, cuando menos existen indicios vehementes que son del conocimiento de los organismos internacionales como la ONU de que el gobierno de Venezuela está incurso en la violación de Derechos Humanos, así que es difícil explicarse cómo las Naciones Unidas ignora este hecho al darle acceso a este país a su Consejo de Derechos Humanos.



Leonardo Silva Beauregard
Twitter: @LeoSilvaBe

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