domingo, 16 de septiembre de 2012

Quirpa y Adiós


Apure llora en silencio
mientras el arpa se oía
porque en el llano se supo
que Quirpa se moriría”
 Quirpa

Por si acaso yo no vuelvo
me despido a la llanera
despedirme no quisiera
pero no encuentro manera”
El Adiós

La Quirpa, el famoso y exquisito joropo, definitorio de una forma de este género de movimiento armónico más rico que El Pajarillo o El Seis Por Derecho, es la elegía a un gran coplero del llano apureño. Y es imposible interpretar de otra manera -más que como una elegía anticipada- el reciente discurso en Apure del centauro de Sabaneta, conocido coplero del llano, aunque de estética cuestionable. Una pieza de oratoria signada por melancolía depresiva, por lugares comunes del militarismo fascista nacionalista del peor gusto estético, y por un mensaje de adiós con aire funerario. Hasta sinceras lágrimas de dolor del líder conmovieron a la audiencia, generosa y eufemísticamente calificadas como “emotivas y muestra de amor” por el locutor del canal oficialista. Y por supuesto, su extremo temor.

Creo que esas lágrimas fueron muy sinceras. Derramadas por quien considera que su ser “es lo único que importa aquí” al enfrentarse a su fatal destino, quizás electoral, quizás del ciclo vital. Es indudable de que en algún sentido, el Comandante es sabedor de noticias terribles para sí. Posiblemente por esta razón, también percibimos la inequívoca intención de una despedida: “pero si no es posible de todas maneras agradezco a Dios...”

Mientras el Soldado de la Patria lloraba “por amor”, el dirigente opositor de la MUD en Güiria, Carlos Terius, hombre de 60 años, era torturado salvajemente frente a su hija por la Guardia Nacional bajo la supervisión de un fiscal del ministerio público ¿o debo decir del ministerio impúdico? Y llevaba dos días secuestrado por estas autoridades. El militarismo toma caminos misteriosos para demostrar su amor.

Apure es uno de los estados menos populosos y más pobres del país. 502.500 habitantes y 47% de pobreza. Comparado con Lara, donde el joven y sano candidato Capriles realizaba un multitudinario encuentro con los jóvenes de esa entidad, tiene sólo menos de un quinto de la población. Es un reducto del oficialismo donde el Corazón de la Patria mantiene una ventaja de unos 8 puntos porcentuales. No es ningún secreto que el populismo se sostiene en la pobreza y la ignorancia. Es una simbiosis perversa en el que -paradójicamente- el más débil es el Estado. Aunque parezca un error el anterior aserto, es cierto y pasaré a explicar por qué: La existencia de un gobierno populista depende absolutamente del pobre ignorante que no se sabe sometido y cree erróneamente que depende o no existe sin las dádivas de un líder caudillista representante del Estado. Pero el pobre encara mejores opciones de supervivencia en al largo plazo con un gobierno que lo eduque y lo prepare para ser una unidad económica productiva y que no lo mantenga como un simple mendigo ignorante para obtener su voto mediante extorsión. Máxime si se trata de un régimen que con la destrucción de la infraestructura económica y al asunción de una monstruosa deuda total, enfrenta posible colapso, es decir, que no podrá continuar las transferencias, como se conocen estas dádivas en Teoría Económica. Es entonces el Estado populista el débil en esta relación simbiótica pues sin la pobreza desaparecería. Y más grave aún: esta simbiosis es autodestructiva pues sin producción económica muere y en Venezuela sólo es posible por el milagroso fruto de un edén petrolero.

Pero más que por el impacto debido a los valores demográficos, la importancia de las palabras del discurso de Apure es el aspecto psicológico. Escuchamos -algunos sin mucha sorpresa- frases como “tengo el sueño de que Dios me libere de esto” o “quisiera caminar por las calles de San Fernando pero no puedo” o “pido a Dios que me permita aunque sea por un día, un mes, un año”. Estas frases fueron acompañadas por los gestos de un metamensaje que las potenció. Aunque sospecho de qué desea ser liberado por su superior inmediato, y no es precisamente de culpas pues creo que su personalidad no las conoce, el segundo de Dios tiene que haber causado -al menos- confusión en sus huestes. También imagino qué le impide al líder caminar, pero a una audiencia a la que le ha manifestado su segunda curación milagrosa, nuevamente, le debe haber causado -como mínimo- desasosiego. Y el petitorio a Dios por un poco más de plazo, el cual coincide con el que le hizo a Jesús en Semana Santa, es imposible ignorarlo como expresión de la tragedia que se desarrolla en el laberinto interno del Comandante. Es el Corazón de la Patria el ejemplo de un inconsciente que vuelca una catarata interminable de actos fallidos, y de una consciencia incontinente que también manifiesta su terrible verdad personal. De la expresión consciente del líder bolivariano se puede y se debe desconfiar, ya conocemos sus tantas mentiras, pero en su inconsciente se puede depositar absoluta confianza: siempre ha traicionado sus intereses.

Es lamentable -aunque sus expresiones de mal gusto muevan a la risa- contemplar el final de un hombre temeroso que lo tuvo todo para catapultar a un país a posiciones privilegiadas si tan sólo hubiera actuado con buena fe, un poco de conocimiento y algo de inteligencia; a un país que -no obstante los ingresos petroleros más grandes desde la fecha del Descubrimiento- ha conducido al borde de la ruina; contemplar la muerte física o política de un hermano, su velorio anticipado, siempre es doloroso. Pero en el eterno Ciclo Vital, a la muerte siempre sigue la vida.





Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

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