sábado, 22 de septiembre de 2012

ABC del Miedo

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La noticia publicada por el diario ABC de España dio la vuelta al mundo y causó revuelo en Venezuela. No tanto por la novedad (todos sospechamos que existen), sino porque se dieron a conocer en detalle los planes del régimen chavista -realizados en combinación con el G2 cubano- para defender la revolución en caso de la ya muy previsible derrota electoral del Candidato de la Patria el 7 de Octubre de 2012.

Ya he analizado cómo el gobernante venezolano ha utilizado el miedo desde su campaña electoral en 1998 (cuando lo combinó con esperanza) con fines proselitistas. Cómo ha recurrido a sus diferentes vertientes: miedo a él (freiré cabezas, los pulverizaré); miedo a que él no esté (soy yo o la guerra); miedo a otros (yanquis, ricos, oligarcas, burgueses, judíos); miedo a Capriles (les quitará las misiones, los botará de sus empleos públicos, trae un paquetazo); y cómo hoy se ha aislado exclusivamente en el miedo pues se le agotaron las promesas que jamás cumplió y no tiene una sola obra trascendente que mostrar. Al hartazgo del Pueblo le ha opuesto el miedo, su último recurso.

Pero es el propio miedo del jerarca el que más se ha manifestado en en los últimos tiempos. Y la noticia de ABC de España -de ser cierta- sólo puede interpretarse como derrotismo y miedo. En el magro mítin de Mérida signado por la escuálida presencia de sus fanáticos que ya no parecen tan fanáticos sino ganado arreado; mítin que fue amenizado por un formidable cacerolazo de protesta en su contra por la población de esa ciudad; afirmó “ya todos saben cuál será el resultado del 7 de Octubre, la Oposición debería reconocer desde ya mi inevitable triunfo que está escrito”, para minutos después arengar a la escasa audiencia “nadie debe pensar que ya ganamos, todos deben salir a buscar los votos que necesitamos para ganar las elecciones”. Es evidente que un candidato ya ganador no requiere ni buscar votos ni de planes para defender su gobierno de una derrota, y sus palabras de Mérida revelan absoluta consonancia con el mensaje implícito en los planes develados por el diario español: no ganaremos las elecciones.

No es descartable la hipótesis de que el documento que según ABC proviene de una fuente altamente fidedigna, sea producto de la filtración de información desde el propio régimen y el G2 para infundir miedo en la disidencia, en un intento desesperado de -por lo menos- reducir el número de votos adversos al candidato de Cuba. Sin embargo, de ser cierto esto, luce una pésima maniobra pues ya es muy claro que el venezolano que todavía no se ha desprendido del miedo, está inspirado en la esperanza que se le impone a este como emoción motora de su voluntad. Claro está, el organismo de inteligencia cubano que conduce tales tácticas, no se ha caracterizado por métodos muy finos. Tradicionalmente se ha sostenido en la burda delación, la represión brutal y el paredón. No es contendiente para el talento nacional que se aglutina en la unidad opositora.

El 11 de Abril de 2002 fuimos testigos de cómo oficiales de la FAN que pensábamos afectos al chavismo, como el general Rosendo a quien con su prominente abdomen ya habíamos visto atorado en la compuerta de un tanque de guerra adulando al líder en un desfile, se negaron a ejecutar la orden de Tiburon 1 de activar el Plan Ávila y disparar sobre la población civil que protestaba contra el régimen. No existen razones para pensar que esa misma FAN hoy se prestaría a permitir una masacre en nuestro territorio llevada a cabo por organizaciones paramilitares afectas al gobierno y apoyadas por una potencia extranjera. Esto, en caso de ser cierto que lleguen a movilizarse los círculos armados.

El miedo es una herramienta poderosa para sobrevivir en situaciones extremas, generalmente de corta duración, es responsable de la decisión de huir o luchar. Pero el miedo prolongado lleva a la depleción de neurotransmisores, a la angustia y la depresión (posible explicación del llanto Ejecutivo), deja exhausto a quien lo experimenta por largo plazo, y conduce a cometer equivocaciones. La cadena casi infinita de errores y desaciertos de la campaña del Corazón de la Patria hace pensar que se encuentra en esas condiciones; que el miedo le está causando una taquicardia que lo está llevando a fibrilar, a dejar de latir.



Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

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