martes, 28 de agosto de 2012

Seguro-Reaseguro: La Verdad



Con relación a la espantosa tragedia de Amuay, la Fiscal General expresó que no habría investigación de organismos internacionales independientes, pero debe referirse solamente al aspecto criminalístico-penal del accidente. El que no haya investigadores ajenos al gobierno haría dudar a los más suspicaces de la fiabilidad de las pesquisas. Sin embargo, por ley, hay seguros suscritos con sus correspondientes reaseguros distribuidos por todo el orbe y toda reclamación de seguros es investigada.

La investigación de todo siniestro exige la participación de investigadores altamente especializados, ajustadores de pérdidas, que no son muchos en el área de la industria petrolera, profesionales de quienes se conocen las credenciales en el mercado asegurador mundial y de cuya honestidad la propia existencia del mismo depende. Los reaseguros de este tipo de riesgo suelen tener la cláusula conocida como de Control de Siniestros, en esta se estipula que el pool reasegurador, en cabeza del líder, interviene directamente en la investigación y manejo del siniestro, incluyendo el nombramiento de los ajustadores, asumiendo así este derecho que normalmente es soberano del asegurador. Pero aún sin la existencia de esta cláusula, el asegurador tiene la obligación ante los cesionarios del reaseguro de la mayor diligencia en la investigación, so pena de que los reaseguradores se nieguen al pago en base al contrato. De forma tal, que salvo que el gobierno decida no reclamar la indemnización de las pérdidas, a lo cual está legalmente obligado y que –de hacerlo- constituiría una confesión de culpa, los aseguradores y reaseguradores conocerán las verdaderas causas del siniestro que son inocultables con la tecnología disponible. Y tenga la plena seguridad el lector, el sistema asegurador mundial no es tonto ni manipulable, entre otras cosas porque –bajo el principio de dispersión del riesgo y tratándose posiblemente del más grande siniestro de la Historia en esta industria- decenas, si no cientos de compañías, serán afectadas y tendrán que contribuir al pago de las pérdidas.

Las compañías de seguros se protegen con tres tipos principales de reaseguro: Tratados de Reaseguro Obligatorio o Automático, de Reaseguro Facultativo, y de Cartera. El Obligatorio se contrata para la generalidad de los negocios con sumas aseguradas que van de bajas a moderadas y riesgos “normales”, como Incendio y Terremoto de viviendas y comercio, por ejemplo. Los topes de suma asegurada (reasegurable) constituyen lo que se conoce como Capacidad de los Contratos. En esta modalidad el asegurador está siempre obligado a ceder y el pool reasegurador de los contratos a aceptar. El Facultativo generalmente se utiliza para riesgos de características especiales por su naturaleza y monto, como los grandes riesgos industriales. En estos seguros el asegurador tiene la facultad (discreción) de ceder y el asegurador la de aceptar. Por lo general, en especial en riesgos especializados y de elevado monto asegurado, participan varios reaseguradores en un pool del cual uno funge de líder. Los de Cartera cubren la totalidad de la cartera de la empresa (retenciones de la compañía) ante la eventualidad catastrófica por fenómenos naturales como terremotos y huracanes, o desviaciones anormales de la siniestralidad; son los Excesos de Pérdidas, Stop Loss, etc.. Existen variedades mixtas de los anteriores, como Facultativos-Obligatorios, Open Cover, etc.. Los reaseguros que amparan la industria petrolera son de tipo facultativo, lo que no obsta para que un asegurador se reserve una mínima fracción del riesgo conocida como retención y coloque en sus contratos automáticos.


Lo anterior conduce a la conclusión de que la compañía aseguradora (o pool de coaseguradoras) no decide el manejo del siniestro si hay Cláusula de Control y -aún si lo hicieren pues no la hay- debe hacerlo en total coordinación con el líder reasegurador cuyos intereses tiene que defender como el mejor padre de familia. Este líder -a su vez- le rinde cuentas a sus coreaseguradores, estos a sus retrocesionarios, y así sucesivamente. La práctica es que los aseguradores en acuerdo con los reaseguradores designan los ajustadores de pérdidas que conducirán la investigación, quiénes -a su vez- contratan especialistas (ingenieros, químicos, detectives, contables, etc.). De manera que tantas compañías y personas intervienen en el proceso, que es imposible manipular las investigaciones para eludir la verdad. Y la única forma de evitar la investigación independiente es renunciar a la indemnización, lo que violaría la Ley.

Leonardo Silva Beauregard

@LeoSilvaBe


1 comentario:

  1. Excelente, preciso, conciso y muy ilustrativo, esperemos a ver como c pone en evidencia el gobierno xq de seguro asi será y con que marrumacia trata de escurrir el bulto o justificarse contra las compañias aseguradoras y reaseguradoras CAPITALISTAS e IMPERIALISTAS q diran una verdad q no les conviene

    ResponderEliminar