jueves, 23 de agosto de 2012

Revolución: Decreto vs. Evolución


Leonardo Silva Beauregard


Siempre he pensado que el Hecho Social no se decreta sino que ocurre espontáneamente. Es un fenómeno “natural” derivado de la aglomeración humana y de su evolución organizativa. Y como todo hecho social, la adopción del sistema político-económico estaría sujeto a esta premisa.

El Feudalismo, el Mercantilismo y el Capitalismo no fueron teorizados por señores con barba enfrentados a un pliego y luego decretados por políticos a los fines de poner en práctica esas teorías que leyeron en los libros de aquellos. Por ejemplo, Adam Smith, David Ricardo, e incluso, John Maynard Keynes y Milton Friedman, no inventaron el Capitalismo, sólo lo describieron y modelaron. Y es que esa es la función de la Economía: con métodos originales de las Ciencias Fácticas observa la realidad y trata de generar modelos matemáticos que la describan, y políticas dirigidas a alcanzar el desarrollo y el bienestar común en base a ellos. No crear una nueva realidad.

Pero el caso del Marxismo (Materialismo Histórico, Socialismo, Comunismo) es distinto. Este sí es un modelo producto de la mente de un hombre, un señor que tenía una bola de cristal y el don divino de ver el futuro; un vidente. Este elucubró que la evolución lógica del Capitalismo -sistema con indudables fallas e injusticias patentes en en la Revolución Industrial y el Maquinismo- era hacia una sociedad más justa e igualitaria bajo un sistema que llamó Comunismo, con una previa transición constituida por una dictadura de Estado Proletario que llamó Socialismo, o dictadura del proletariado. Por cierto, en ambos sistemas la función empresarial -además de la rectora- reside en el Estado, así como la acumulación de la riqueza, en lo que guarda sorprendentes similitudes con otro superado anteriormente: el Mercantilismo. Quizás es por ser una invención que -hasta el presente- este sistema haya requerido un proceso diferente a la evolución: la revolución que lo decreta; aunque se podría argumentar que revolución es una forma especial de evolución.

Pero la Naturaleza sigue su curso y tiende a no obedecer como proponía Bolívar. La evolución histórica en el siglo XX y lo que va del XXI ha demostrado que el señor de barba estaba equivocado, como decimos por aquí, más pelado que talón de lavandera. En primer lugar fue falso que la implantación de sus teorías condujeran a sociedades más igualitarias, sino a más desiguales y reprimidas por una clase dirigente muy privilegiada ¡que además se aburguesó! Que se apoltronó en el poder y se enriqueció a la vez que empobreció a los pueblos que sometió salvajemente a niveles nunca vistos. Tal fue el caso de la extinta y fracasada Unión Soviética (suerte de ejercicio histórico fútil y vacío), Cuba, Corea del Norte, y China hasta que esta dio el golpe de timón hacia el Capitalismo que la sacó de la miseria, si bien es cierto que de Estado y sólo en el aspecto económico. Y en segundo lugar, como una jugarreta del destino, la evolución natural ha demostrado que a Marx le faltó un estadio más o fase en su Materialismo Histórico: la vuelta al Capitalismo, como lo demuestra la realidad de los países de la antigua URSS y China, hoy notoriamente capitalistas.

En pocas palabras, el marxismo pareciera adoptar el concepto físico de revolución: movimiento circular de un móvil o punto en el espacio que -en un giro de 360°- retorna al mismo lugar de partida.






Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

No hay comentarios:

Publicar un comentario