miércoles, 29 de agosto de 2012

La Madre

Por Leonardo Silva Beauregard

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La reiterada sentencia de nuestro líder en cuarteles y mítines “la revolución es la madre que pare, es el vientre mismo”, a veces acompañada con canciones panfletarias desentonadas de pésimo gusto y otras consignas, me ha hecho reflexionar sobre el concepto que este y sus acólitos tienen de la Madre en el que veo contradicciones (muy frecuentes en estos sujetos) desde la perspectiva de la simbología arquetípica, por lo menos. Reflexión que someto a los expertos para que me orienten:


En uno de sus libros fundamentales, “Cuatro Arquetipos”, el gran psiquiatra y pensador del siglo XX Carl Gustav Jung, analiza el arquetipo La Madre, que por razones obvias es uno de los de más profunda y antigua implantación en el el Inconsciente Colectivo del Ser Humano. Define como símbolos de este arquetipo, entre otros, a la Iglesia Católica (que ya en interpretaciones de la alegoría del Cantar de los Cantares de la Biblia es definida como mujer: esposa de Dios) y a La Virgen María, la madre Dios (con cuya figura la Iglesia se identifica).

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Por una parte, sabemos que el líder se ha referido en múltiples ocasiones a la Iglesia calificándola de “tumor”, esto es, antes de enfermarse, pues parece ser que su terrible enfermedad le ha llevado a revisar esta opinión para acudir a ella suplicando su milagrosa ayuda. Pero detengámonos aquí un momento. Un arquetipo es una figura o símbolo primordial que ha pasado a formar parte del inconsciente colectivo y que es común a toda la Humanidad. Por lo tanto, todo humano, aun sin saberlo, conoce su significado. Esto quiere decir que sin tener conciencia de ello, sabe que la Iglesia representa la maternidad, a La Gran Madre. Por supuesto, este símbolo está vinculado a la Madre Tierra y la fertilidad, a través de otros arquetipos como Deméter, Cibeles y Gea, que tienen a su vez orígenes en las venus del Paleolítico y Neolítico, como también a la Madre Patria (aunque esta palabra viene de “pater”, padre) o país. En consecuencia, al llamar tumor a la Iglesia, llama tumor a la Madre, a la Tierra, a la Patria y al país.

 




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Por otra, la Virgen pertenece a la misma categoría de arquetipo. De hecho, en el monoteísmo la Virgen tomó el lugar de las deidades antiguas que en el politeísmo representaban a la maternidad, la fertilidad (que viene siendo lo mismo) y al planeta, y desde entonces ya formaban parte del Inconsciente Colectivo. Como he dicho, aunque una persona no lo sepa conscientemente, inconscientemente sí sabe que ella también representa la maternidad, es la Madre. De manera que quienes profanan su imagen, la decapitan, se masturban colectivamente ante y eyaculan sobre ella como sucedió en Plaza Altamira y otros sitios, violan a la Madre. El coito con la madre simbolizado en esos actos -desde las sociedades nómadas más primitivas- es considerado un tabú por las implicaciones, aun de orden biológico (in-breeding, p.e.), que tiene. En mi particular opinión es contranatura, y revela odio hacia y -quizás- ausencia de la figura materna en estos individuos, lo que se extiende a otros símbolos de la Gran Madre, como el país. Sin embargo, no puedo evitar pensar en el ritual de fertilidad de ciertas tribus primitivas africanas en el que los hombres se masturban colectivamente y depositan el semen -su semilla- en la tierra al comenzar la época de siembra. Pero en la Plaza Altamira no iban a sembrar otra cosa que muerte, como los actos del asesino Joao Gouveia demostraron.



Sin emprender profundamente esta avenida, no dejaré de mencionar que es de conocimiento público que el Comandante ha manifestado que la relación con su madre siempre fue tormentosa, e incluso, llegó a ser inexistente por mucho tiempo. Posiblemente a consecuencia de que a muy temprana edad lo entregara a la abuela para que lo criara. Es cierto que la abuela también es una figura materna, y de hecho él ha confesado amarla como su verdadera madre, pero sin duda aquella separación ha debido ser -cuando menos- muy dolorosa y traumática, y quizás sea la causa de su mala relación con su madre biológica. Me atrevo a especular acerca de si su mala relación con su madre se reflejó en las que tuvo con otras madres: sus esposas. También me pregunto si el odio que ha manifestado hacia la figura maternal de la Iglesia y hacia otros que piensan diferente o considera culpables de los males de la Humanidad, se relacione con este hecho. Y pienso que quien odie a la Madre, necesariamente odia a la Patria, que es madre y mujer. 


Toda Madre es -ante todo- mujer... Como ya dije, ha habido casos de violencia -por lo menos verbal- hacia otras madres, que son mujeres. Pero no son casos aislados. Han sido públicas y en cadena nacional sus agresiones hacia otras mujeres, como Andreína Flores, María Corina Machado, Condoleezza Rice a quienes preludiando con un “no las voy a ofender porque son unas damas” las ha azotado con huracanes de insultos tocando incluso su feminidad, que por supuesto en toda mujer se relaciona con la fertilidad y la maternidad directamente, haya o no concebido. Y me viene a la memoria un episodio que -disfrazado de chiste- revela una agresión a la esposa: "esta noche te doy lo tuyo". Bueno, pero parece que me estoy metiendo en profundidades; es un caso que dejo para que lo analicen los expertos y el lector saque sus conclusiones.



Así que tenemos claro que tanto la Iglesia, la Virgen, la Tierra, la Patria y el país son la Madre. Por lo tanto, permítanme plantear algunos silogismos:
1) Premisa mayor: la Iglesia es la Madre; premisa menor: la Iglesia es un tumor; conclusión: la Madre es un tumor.
2) La Madre es un tumor; la Madre es la Patria; conclusión: la Patria en un tumor.
3) la Virgen es la Madre; violaron a la Virgen; conclusión: violaron a la Madre;
4) la Patria es la Madre; violaron a la Madre; conclusión: violaron a la Patria.
5) todas las madres son la Madre; la Madre es un tumor, y fue decapitada y violada; conclusión, todas las madres son tumores, y fueron decapitadas y violadas.
6) La Madre es mujer; la Madre es un tumor; conclusión: la mujer es un tumor.
Si aceptamos que la revolución es la Madre, luego:
7) La revolución es la Madre; la Madre es un tumor; conclusión: la revolución es un tumor.
Por último, decapitar necesariamente es matar:
8) La Virgen es la Madre, la Patria (y -dice él- la revolución); decapitaron a la Virgen; conclusión: decapitaron a la Madre, a la Patria (y a la revolución si esta fuere la Madre).
Este último parece absurdo pero no olvidemos la condición autodestructiva de toda personalidad destructiva, ya mencionada en “Guerra y Enemigo”. Por lo demás, estoy consciente de que hasta la Lógica Formal tiene sus limitaciones para abordar y descifrar los misterios de la mente humana. Aunque pueden imputarme que tengo una grave confusión mental, creo que quien la padece es otro. Me arriesgo a decir que hay alguien con graves problemas con la figura de la Madre (y de la mujer en general) y se contradice cuando le asigna ese símbolo -en una posible sustitución- a su pretendida obra


Voy a hacer una última consideración ya no en calidad de duda ni relacionada con la simbología: Si la revolución en verdad fuera la Madre, habría que concluir que se trata de una madre terriblemente asesina, filicida. En la Unión Soviética exterminó a no menos de 20 millones de hijos, hay autores que sostienen que fueron más de 40 millones; en China se estiman 45 millones de aniquilados, la Humanidad conoce la obra de la infame Revolución Cultural; en Camboya más de 4 millones; en Cuba, sólo en fusilamientos, se le acreditan 150.000; en Corea del Norte millones han muerto de hambre nada más; a lo largo y ancho de África, ni hablar; y en Venezuela -apartando a los asesinados en 1992, en Puente Llaguno, en la Plaza Altamira y a Franklin Brito- ya tenemos 135.000 difuntos a manos del hampa por incremento en la incidencia de homicidios. En Estados Unidos de América se han dado casos de madres asesinas, incluso seriales. Y en el Reino Animal se conocen casos de hembras de algunas especies que en situaciones excepcionales llegan a matar a sus crías. No obstante, no es la regla que la madre cometa filicidio. Sin embargo, aquí estamos ante una asesina en masa de hijos que le disputa el primer lugar como genocida a Hitler. Así que me niego a aceptar que esta sin igual asesina sea la Madre.

Madre hay una sola, si es como esta, menos mal. 

Twitter: @LeoSilvaBe

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