jueves, 23 de agosto de 2012

Águila No Caza Mosca, ¡Ja!


Por Leonardo Silva Beauregard

Desde que el abanderado opositor, el abogado de cuarenta años Henrique Capriles Radonski ganó contundentemente las Elecciones Primarias de la Oposición por una decisión popular cimentada en la participación de más de 3.056.000 electores, cifra récord en el planeta que las encuestas del gobierno predijeron serían como mucho un 26% de esa cantidad; participación que contrasta con la designación del candidato de gobierno en la que intervinieron a lo sumo dos personas: Fidel Castro y el propio candidato, los ataques del gobernante-candidato contra Capriles han arreciado hasta niveles alarmantes (digo, para sus propios seguidores, ya se verá por qué). Y no creo que sea necesario ser un experto semiólogo para interpretar que tal reacción es reflejo de extrema preocupación, desesperación y debilidad.

A las pocas horas de la elección popular masiva de Capriles, el Jefe de Estado desató una ofensiva atroz contra su supuestamente inofensivo adversario, descalificándolo en todo sentido y con insultos que iban desde “cochino majunche” -el cual reiteraba a gritos paroxísticos y frenéticos ad infinitum- hasta ciertas referencias a la carencia de vellos en los genitales del joven saludable, enérgico, inteligente y preparado candidato. No faltaron menciones cuestionadoras de su ascendencia semita y su sexualidad (por lo demás, una falsedad), con llamativos gritos de “judío marico”. Y por supuesto, los consabidos “rico, oligarca, burgués”. Eventualmente llegó a imputarle que es “un hijo de mamá y papá”; acusación muy comprensible por parte de quien sufrió carencias en estas áreas desde la temprana niñez cuando fue extraído de su entorno familiar y entregado a la abuela para su crianza, y que por cierto muchos reputados psiquiatras señalan como posible fuente de sus patologías mentales.

Lo contradictorio es que esta conducta tiene lugar al tiempo que dice que Capriles no es adversario digno para él, que está “fuera de su ránking”, que le “da pena ajena y vergüenza” ser su contrincante, que no debate con él públicamente porque no está a su altura y que sería imposible que lo derrotara en elecciones; argumentos que apoya con encuestas supuestamente independientes que le otorgan ventaja de hasta 30 puntos porcentuales. Y no es poco el tiempo que le dedica a estos ataques, un elevadísimo porcentaje de sus discursos, intervenciones, declaraciones, las dedica a ellos, su adversario es omnipresente en sus palabras. No hay manifestación en la que no se refiera al joven campeón. ¡Hasta la gorra que usa Capriles para protegerse del Sol se la ha mandado a quitar por medio de su “neutral” CNE!

Hay una evidente escisión entre su mensaje consciente, y el inconsciente y sus metamensajes. (Interesante pues "escisión" es "disociación" y ya sabemos a quiénes llama él "disociados"). Y me parece muy favorable que sea así. Quienes conocen de Mercadeo saben que hasta la mala publicidad es publicidad, máxime si ésta es contradictoria y permite la interpretación contraria al pretendido mensaje publicitado. Con esa clase de exposición que le da a Capriles importa poco la limitación que este tiene en los medios radioeléctricos del hegemónico régimen dominados por su propaganda. Capriles está siempre presente en ellos por boca de su propio contrincante. Éste se ha constituido en su principal promotor e -incluso- en una suerte de jefe de campaña pues además, colocado a la defensiva y respondiendo a contragolpe, permite que sea Capriles quien le señale el camino. Dudo que el joven candidato pueda tener un aliado mejor. Es patente que se comporta como perdedor y Capriles como ganador. Esto lo percibe hasta un niño.

¿Por qué dedicarle tanto tiempo y energía a quien no representa ningún peligro? La respuesta es obvia: sí lo considera y es un gran peligro para sus aspiraciones de perpetuarse en el poder. No cabe otra interpretación. Y para inferir esto no hay que ser un híbrido entre Joe Napolitan, Umberto Eco y Sigmund Freud. O eso, o ¿“águila sí caza mosca”?

Leonardo Silva Beauregard

Twitter: @LeoSilvaBe

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